Su segundo intento por convertirse en intendente tampoco pudo ser. Los resultados extraoficiales indicaban anoche que había obtenido el tercer lugar, aunque bastante lejos por detrás de Inza y Vignau. Hasta el cierre de esta edición, Carús no había podido superar la cantidad de votos que obtuvo en las primarias, algo que además hacía muy difícil que uno de los candidatos a concejales que lo acompañaban en su lista llegara al Deliberante.
Anoche, pasadas las 22, el triunfo de José Inza ya era una realidad irrefutable en la ciudad. Y el análisis de Agustín Carús desde su bunker, en la Avenida 25 de Mayo entre Bolívar y 9 de Julio, era un elemento más que servía para confirmar lo que horas antes había quedado plasmado en las urnas con el voto de la gente.
Mientras el título de la jornada electoral del domingo que se iba era que un peronista volvía ser intendente de Azul, Carús vivía con tranquilidad en su local de campaña lo que había pasado con su candidatura al Ejecutivo municipal, el lugar que finalmente ocupará a partir de diciembre próximo el médico cardiólogo del Frente para la Victoria.
A modo de lo que podía llegar a ser un premio consuelo, aún quedaba viva la esperanza de que un integrante de la lista que él encabezó como candidato a intendente pudiera llegar al Concejo Deliberante.
"Nos faltan escrutar algunas mesas todavía, pero está muy parejo hasta el momento y la esperanza todavía está", dijo Carús durante lo que fue una charla mantenida con este diario.
Claro que ese deseo se convirtiera en realidad no era algo que estaba muy cerca en ese entonces. A esa hora de anoche, Agustín Carús ya tenía la certeza de que estaba sacando menos votos de los que obtuvo en las primarias del 14 de agosto pasado, cuando en esa alianza por conveniencia -ahora con el diario del lunes es evidente que es mucho más fácil decirlo- entre Ricardo Alfonsín, desde la Unión Cívica Radical, y Francisco De Narváez, desde su partido Unión Celeste y Blanco, se decidió presentar eso que se llamó Unión para el Desarrollo Social (UDESO).
El fracaso de la UDESO en el ámbito nacional y provincial se llevó puesto a Carús en Azul, que nada tenía anoche para festejar con ese tercer puesto que estaba obteniendo en la elección para intendente, una posición que, como él mismo lo reconociera, ponía además bastante lejos a la primera de sus candidatas a concejales, Fernanda Ibarra, de llegar al legislativo local.
Con esos antecedentes, Agustín Carús cerraba otra jornada electoral donde su intención de convertirse en intendente volvió a frustrarse, al igual que le había ocurrido hace cuatro años.
"La expectativa que tuvimos fue siempre aspirar a la Intendencia por el trabajo que habíamos hecho durante los dos últimos años. Se ve que quizá ha habido falta de comunicación de nuestro proyecto", sostuvo el contador surgido como dirigente político en las filas de la agrupación Vecinos por Azul.
"Igual -reconoció- a los otros proyectos no hay que desvalorizarlos. Han de estar muy llenos de contenidos para superar un trabajo de dos años que hemos estado realizando".
A Carús le quedan todavía dos años de mandato en el Deliberante, en lo que está siendo su segunda gestión en el legislativo local, después de que ingresara al Concejo por primera vez en el año 2003 y regresara a ocupar una banca con el triunfo que había obtenido en 2009.
Dos años después de aquella elección legislativa, desde el mismo lugar donde se había convertido en ese entonces en el candidato más votado a concejal, anoche el panorama era otro. Completamente distinto, por cierto. Tanto para él como para quienes como candidatos a concejales lo acompañaron en su lista.
Pero no había en el semblante de Carús el mismo aspecto que cuando se enterara de los resultados de las elecciones del 14 de agosto pasado.
Esta vez, la sensación era que él ya sabía de antemano cómo le iba a ir en la general. Hace dos meses, teniendo en cuenta el antecedente de lo que dos años antes había pasado, la sorpresa fue mayor y la realidad mucho más dura cuando en esa elección primaria -que se convirtió en el mejor sondeo de opinión en el ámbito local de lo que vendría para octubre- él quedó bastante lejos entre las preferencias del electorado. Apenas si pudo imponerse en aquel entonces en la interna de la UDESO, por encima de los radicales Leandro Prat y Juan Sáenz.
Los radicales, después de aquella elección de hace dos meses, fueron todo un tema en el esquema de Agustín Carús en su carrera (hoy ya frustrada) para convertirse en intendente.
Mientras el contador dialogaba ayer con este diario y con otras personas que lo acompañaban en su local de campaña, Juan Silenzi apareció para confirmarle algo que a esa altura muchos seguramente ya sabían. "No te votó ningún radical", le dijo su estratega y asesor de campaña. Y Carús aceptó el comentario resignado, pero sabiendo que algo así podía pasar.
Bastaba con tener en cuenta los antecedentes que en el ámbito local arrastraba desde que decidió convertirse en candidato a intendente por la UDESO, luego de aquella tarde en que el propio De Narváez vino a darle su bendición.
Esa alianza por la fuerza pactada meses atrás entre la cúpula de la UCR y el partido de De Narváez empezó ayer a dejar varias secuelas entre quienes quedaron involucrados en ella. Y Agustín Carús no salió ileso, como tampoco lo saldrán otros tantos dirigentes de ciudades del interior como Azul que se subieron a ese barco que hoy más que nunca se parece al Titanic. Y ni hablar, por supuesto, de quienes fueron sus principales impulsores en el ámbito nacional (A propósito de eso, ¿Ricardo Alfonsín volverá a visitar Azul algún día con la misma asiduidad que lo hacía meses antes a formar parte de la UDESO y firmar prácticamente así el certificado de defunción de la UCR?).
Volviendo a Agustín Carús, sobre lo que vendrá para él en la arena política también habló, aunque prefirió -teniendo en cuenta lo caliente que todavía estaban anoche los resultados de esta elección- no adelantar ninguna afirmación contundente.
"Creo que es muy prematuro hacer un análisis ahora. Voy a esperar los resultados para hacer algún tipo de replanteo. Igual, considero que el replanteo se tiene que hacer a todos los niveles. No sólo a escala local, sino también provincial y nacional".
Por último, tras su segundo intento fallido de convertirse en intendente de Azul, Carús dijo que continuará haciendo política.
"Yo siempre he estado en la política con el objetivo de beneficiar a la ciudadanía a través de ella. Considero que la política es una herramienta para solucionar los problemas de la gente y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Desde el año 2001, que decidí participar, lo he hecho continuamente y con todos los resultados posibles. En 2009 nos tocó quedar en primer lugar, en alguna oportunidad nos ha tocado quedar segundo y hubo otras elecciones donde salimos tercero. Nunca hemos bajado de ese lugar. Por eso, mi idea es seguir. Un resultado no empaña el objetivo y la pasión que tiene uno por la política".
El dato
En la elección primaria del 14 de agosto pasado, Agustín Carús había obtenido 4.621 votos. Con esa cantidad de sufragios, se había convertido en el candidato a intendente de UDESO, superando en la interna de esa alianza partidaria a los otros precandidatos de aquel entonces: los radicales Leandro Prat y Juan Sáenz. Ayer, teniendo en cuenta los datos extraoficiales que se manejaban (estaba obteniendo más de 3.600 votos faltando algunas mesas por escrutar), Carús no había podido superar la cantidad de votos obtenidos hace dos meses, algo que -además de dejarlo fuera de la intendencia- implicaba que ninguno de sus candidatos a concejales estuviera ingresando al Deliberante.




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