Las trabas al ingreso de productos fabricados en el exterior se metieron de lleno en quirófanos, consultorios odontológicos e institutos de recuperación traumatológicos de la ciudad.
Las concesionarias de motos alertaron que, debido a las trabas al ingreso de productos importados, el mercado local sufre problemas de abastecimiento. Los fabricantes de vehículos comparten la misma preocupación, ya que es uno de los sectores más afectados por la medida.
En el sensible sector de la salud también se presentan inconvenientes en el abastecimiento. ¿El motivo? Muchos de los equipos, insumos y medicamentos son importados.
Según trascendió, habría escasez de guantes de látex delgado (los más usados son alemanes) para operaciones quirúrgicas y llaves de tres vías (utilizadas en sueros). Y hay varios insumos médicos en los que hay fabricación nacional, como jeringas y agujas, pero que no alcanzan porque el sistema de salud está acostumbrado a alternarlos con productos extranjeros.
Además, los odontólogos notan la ausencia de anestesias, bandas para brackets, brackets, cepillos electrónicos y cerámicas para arreglos provisorios. ?En algunos casos, son cuestiones estéticas, donde los importados son más lindos o vistosos. En otros, los extranjeros son superiores en calidad?, puntualizaron los expertos en dientes.
Así, las trabas en las importaciones se metieron en los quirófanos, consultorios odontológicos e institutos de recuperación traumatológicos de Mar del Plata. Hay insumos médicos que no se fabrican en el país o cuya producción nacional es casi nula. También hay faltantes de jeringas -la fabricante local no logra abastecer todos los pedidos que tiene- y partes claves para sillas de rueda, que no consiguen los repuestos necesarios.
Para los consumidores finales, los faltantes se sienten con más fuerza en el caso de los electrodomésticos, en particular en los productos de alta gama de heladeras, lavarropas y cocinas. En algunas cadenas de consumo masivo hay que esperar varios días para conseguir determinadas computadoras o heladeras con el sistema no frost. Cámaras fotográficas, notebooks y netbooks, teléfonos celulares, tablets, entre otros artículos tecnológicos muy demandados, están en falta en el país -al igual que los repuestos para repararlos-. La industria nacional intenta tapar los huecos que las trabas a las importaciones dejaron en materia de computadoras, pero la calidad y capacidad de actualización está lejos de la de los productos importados.
Faltan electrodomésticos
El de los artículos tecnológicos es sólo uno de los rubros afectados por las medidas restrictivas aplicadas por la Secretaría de Comercio Interior de la Nación. El objetivo explícito del Gobierno es frenar la huida de divisas al exterior y equilibrar la balanza comercial, además de impulsar el desarrollo de la industrial nacional.
Pero en la práctica, el mercado comienza a trastabillar, porque no llegan -o llegan a muy alto costo- componentes, insumos o productos terminados que acá no encuentran reemplazo.
El faltante afecta principalmente a lavarropas y heladeras premium y a pequeños electrodomésticos. Es difícil conseguir artefactos como planchas, licuadoras, tostadoras, procesadoras, batidoras, afeitadoras y jugueras. Tampoco abundan los artículos de línea blanca (heladeras, lavarropas, lavavajillas, hornos eléctricos) de alta gama, que no tienen producción local.
En el caso del sector automotor, si el vehículo es de fabricación nacional o del Mercosur, no hay tantos inconvenientes para conseguir repuestos ?aunque de una calidad inferior y con un precio mayor?. Son los importados los más afectados, con demoras importantes.
En cuanto a las motos, el panorama se agrava porque el usuario masivo busca costos bajos para vehículos que compra con planes de cuotas muy accesibles. Y llega a ser tan complicado y caro encontrar un componente que hay gente que prefiere comprar una moto nueva y dejar la rota en desuso.

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