Las restricciones aumentaron el mercado local del dólar paralelo

Entrar a una casa de cambio ya no es lo mismo que hace algunos meses. La acertada medida de encontrar fondos justificados para comprar monedas extranjeras, e incluso dólares, ya perdió el rumbo con la prohibición absoluta de salir con éxito y una intención cumplida de los locales.
Parece ridículo pensar que las personas no puedan hacer con su dinero lo que pretendan, dentro de las reglas de la legalidad, sin embargo el factor sorpresa nunca está colmado y ahora se vuelven a vivir situaciones de fines de los años ´70, cuando el único acceso posible al dólar era por el mercado negro.

Este punto que asemeja a esta administración con el manejo económico del último proceso militar, genera culpa y temor entre quienes pretenden desempeñarse normalmente en todas las operaciones que por cultura involucran al dólar en el manejo económico individual, empresarial e incluso nacional.

Es la misma Presidenta o su Vice, quienes presentan sus declaraciones juradas expresadas en dólares, mientras quien ose intentar ahorrar aunque sea de a decenas, incurre en lo que virtualmente se podría considerar como un delito. La presencia de policía, agentes de AFIP, e incluso Gendarmería, esta semana en la city porteña, así lo hacían parecer.

Sin duda los sectores más golpeados por estas restricciones, descontando a las empresas a quienes apuran para liquidar pagos, restringen en operaciones, son el mercado inmobiliario y el del turismo.

La autorización de compra de moneda extranjera para el cierre de compras o escrituraciones de inmuebles es otra de las tareas difíciles a cumplir en las gestiones por una autorización ante la AFIP, a pesar que el dinero en pesos esté por completo justificado.

A esto se suma que, si bien se promueve la tramitación de pasaportes y que las ofertas de viajes son múltiples desde un mercado de agencias de turismo que proliferaron en los últimos años, para quienes deciden tomarse vacaciones afuera del país, se hace muy compleja la consecución de billetes, ya sean reales, dólares o euros, en la mayoría de los casos.

Todo esto, añadido a una inestabilidad general, hace que la apuesta por el dólar siga siendo la alternativa para asegurarse de muchos. Por eso, el mercado en negro es el que en las últimas semanas; y sobre todo en estos días cobró más vigor en la ciudad, al igual que en el resto del país.

Ayer en Rafaela los dólares cotizaban a 4,60 en las casas de cambio, con la diferencia de unos diez centavos respecto a los precios oficiales de Buenos Aires. Sin embargo, los dólares en negro se cobraron entre 5,50 y 5,62 a lo largo de la semana.

Más allá de quienes tienen esta actividad de manera más habitual, están aquellos que ahora hacen de sus ahorros de otros momentos una manera de aumentar sus ingresos, con un buen precio en el paralelo, que se cree que seguirá subiendo. Claro que no hay manera de medir el incremento de la demanda, pero las consultas dan la pauta de una mayor salida hacia el resguardo en "verde".

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