En los locales comerciales de Neuquén confirmaron que hay faltantes de muchos modelos y escasean los repuestos. De todas formas, las nacionales tienen más margen de supervivencia.
“Debido a las restricciones a las importaciones debimos cerrar una sucursal en General Roca y despedir a cuatro empleados. Nosotros nos proveemos con motos importadas. Y además está el tema de que los productos del exterior incrementaron sus precios en dólares”, explicó a La Mañana de Neuquén Fernando Diéguez, titular de Diéguez Motos, comercio de esta capital.
Diéguez también indicó que hay muchos problemas de abastecimiento en todas las marcas y hay atraso en la entrega debido a que algunas terminales automotrices (de las cuales también tienen sus marcas de motos) para vender en el país tienen que compensar con alguna exportación para que la autoricen a importar. Y muchas continúan sin obtener el visto bueno del Gobierno. Tal es el caso de Honda, marca de la cual Diéguez Motos es concesionario oficial. Las motos ingresan desarmadas de China y se vuelven a armar en la planta que posee la automotriz nipona en Campana, provincia de Buenos Aires, donde se produce el Honda Civic.
Según Diéguez, dos de los modelos que más problemas han tenido para ingresar son la Honda Wave y la CG 150 Titán. Además, de las 15 marcas importadas que se comercializaban, sólo quedan dos.
De todas formas, Diéguez explicó que en sus locales también comercializan otras marcas como Guerrero y Keller. El titular de Diéguez Motos también cuestionó el nuevo gravamen de Impuestos Internos con una tasa del 10,5% que deben pagar las motocicletas para los modelos de más de $25.000, además de IVA e Ingresos Brutos.
De todas formas, también es cierto que el 70% de las ventas de motocicletas corresponde a cilindradas de entre 110 y 200 cuyos valores suelen están por debajo de los $10.000.
En la misma línea, Alex Henríquez, gerente de Ventas de Kando SRL, concesionario oficial de Yamaha, Zanella, Susuki y que cuenta con tres locales en Neuquén, explicó a este diario que “el tema de las importaciones está complicado para todos. Desde hace seis meses no entra nada de Brasil ni de Estados Unidos. Antes se podía conseguir una moto de alta gama en 30 días de Japón o Estados Unidos y ahora no ingresa nada. Pero también hay problemas con las que vienen de Brasil, como la Honda XR 250 (Tornado)”.
Según Henríquez, las restricciones provocaron directamente una caída en las ventas de motos y también destacó el faltante que se registra en materia de repuestos. “Al no haber modelos se afectan las ventas. Porque no siempre los clientes están dispuestos a pasarse a un sustituto nacional. Una Tornado no es comparable con una nacional”, señaló Henríquez.
De todas formas, el gerente de Ventas de Kando explicó que también trabajan con modelos nacionales de Honda como la CG, la Wave y la CVX 250 que vienen de China y se ensamblan en el país. También con respecto a los modelos de Yamaha, donde la YBR 125 y la Cripton se toman como nacionales.
Contexto
Las restricciones a las importaciones arrancaron hace más de un año pero se intensificaron sobre fines de 2011. La decisión de frenar productos importados responde a la necesidad del Gobierno de asegurar las divisas en un contexto donde a pesar de que se espera contar con superávit de la balanza comercial, la fuga de dólares se fue intensificando por encima de los u$s 20.000 millones por año.
Una visión distinta tienen en Busin Motos, firma que cuenta con locales en Neuquén, Cipoletti, General Roca y Villa Regina. Para Paul Alí, gerente de Ventas, no se ve un escenario recesivo e incluso más allá de la caída que suelen tener las ventas de motos en invierno esperan tener un cierre fuerte este año. “Para nosotros no hay caída. El año pasado se vendió muchísimo”, indicó Alí.
En Busin Motos trabajan con marcas líderes como Honda, Corven y Motomel. El ejecutivo de Busin Motos recordó también que en la última década bajó mucho la relación entre salario y el valor de la moto. “Mientras que antes para comprar una moto hacían falta 3 ó 4 sueldos, en la actualidad hay modelos que sólo equivalen a un sueldo”, precisó Alí. Los precios para las motocicletas de cilindradas más bajas (hasta 150) se ubican en torno a los $5.000 y $7.000. Las intermedias (de entre 150 y 200 cilindradas) se venden hasta $10.000. En tanto, para las de 250 cilindradas en adelante, su valor es de $10.000 en adelante.
Los precios más económicos, junto al financiamiento en cuotas, hicieron que en la última década se dispararan las ventas. A nivel nacional, el año pasado se vendieron 700.000 unidades contra las 100.000 que se comercializaban a principios de la década pasada.
De esta forma, las motos de baja cilindrada pasaron a ser un reflejo del crecimiento económico de los últimos años, sobre todo en el interior del país. Además, los problemas de congestionamiento en las grandes urbes debido a la mayor cantidad de autos en circulación y la falta de estacionamiento hicieron que mucha gente se pase a las motocicletas.
En Neuquén, entre enero y agosto de este año se comercializaron 3.807 unidades en toda la provincia, de las cuales casi la mitad (unas 1.807) correspondieron a la capital. Estas cifras toman las ventas de motocicletas más cuatriciclos
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