Restituyen a La Rioja el poste donde exhibieron la cabeza de “El Chacho”

Tras matar a Ángel Vicente Peñaloza, en 1863, los unitarios cortaron su cabeza y la exhibieron colgando de un poste en la plaza de Olta. Ese palo, estaba en el Museo Histórico Nacional y ahora vuelve a la provincia y se destinará a una “Sala de los Caudillos” en el Paseo Cultural. Para el acto de restitución llegará el martes a La Rioja el secretario de Cultura de la Nación, Jorge Cosia.
El gobierno informó que “en un hecho que formará parte de la reivindicación de la historia grande del federalismo y de valorización de las luchas que encabezaron los caudillos, La Rioja recuperará, para enriquecer el patrimonio histórico de todos los riojanos, la parte del poste donde estuvo la cabeza del General Ángel Vicente “El Chacho” Peñaloza”.

“Esta acción, que viene siendo reclamada, se concretará este martes y forma parte del compromiso con la historia federal y la reivindicación de nuestros caudillos que tomó el gobernador Beder Herrera al inicio de su gestión en el Ejecutivo Provincial”, se informó oficialmente.

Para el acto de restitución de la parte del poste de madera donde se colocó la cabeza de Peñaloza, que fue asesinado el 12 de noviembre de 1863, llegará a la Capital riojana el secretario de Cultura del Gobierno nacional, Jorge Coscia, quien acompañará al gobernador Beder Herrera en la ceremonia.

Esa ceremonia se realizará este martes 25 a las 17 en el Patio de la Unidad Latinoamérica de la Casa de Gobierno.

La historia

“Ángel Vicente Peñaloza fue asesinado salvajemente en Loma Blanca, paraje cercano a Olta, el 12 de noviembre de 1863. Moría de esta manera uno de los líderes más emblemáticos y románticos que había dado la región y el país”, recordó el gobernador Beder Herrera y relató que a los pocos días de este brutal hecho, la pluma de José Hernández lo reivindicaba comenzando de esa manera el revisionismo para los riojanos.

El mandatario recordó palabras que “expresaba Hernández: “Los salvajes unitarios están de fiesta. Celebran en estos momentos la muerte de uno de los caudillos más prestigiosos, más generoso y valiente que ha tenido la República Argentina. El Partido Federal tiene un nuevo mártir. El Partido Unitario un crimen más para escribir en las páginas de sus horrendos crímenes. El general Peñaloza ha sido degollado”.

La historia narra que Ricardo Vera, jefe de la vanguardia de Pablo Irrazábal, militar uruguayo al servicio de Mitre y asesino del Chacho contaba que: “Llegar al gran galope, rodear la casa en que estaba acampado el general Peñaloza y la fuerza que lo acompañaba, fue obra de un instante. Yo mismo fui quien pedí la rendición al general Peñaloza, que se encontraba sentado en un catre y con un mate en la mano. El general ni los suyos hicieron resistencia alguna, entregándose presos en el acto, con excepción de los pocos que pudieron huir por la huerta en dirección al monte.

También, los pasajes históricos dan cuenta del relato que hiciera el asesino del Chacho: “recuerdo como si hoy mismo hubiera sucedido que a mi intimación de rendirse, el general me contestó “Estoy rendido” y me pasó su puñal, que era la única arma que tenía en ese momento. Después de tranquilizarlo, envié el parte de lo ocurrido a mi jefe superior, el sargento mayor Pablo Irrazábal que con el grueso de la división venía media legua atrás. Una hora después el mayor Irrazábal llegaba al galope a la casa a donde yo mantenía preso al legendario caudillo de las montoneras riojanas. Llegar y preguntar por el preso y pasarlo de un lanzazo, fue obra de un segundo, dando orden a los soldados que lo custodiaban que concluyeran con el herido, como en efecto lo hicieron con una descarga de carabina”.

El Gobernador Beder Herrera, conocedor y apasionado por la historia de las luchas federales se comprometió desde su gestión gubernamental a reivindicar a los caudillos riojanos, recuperar el patrimonio histórico y hacer trascender a los relatos de la historia grande nacional, el protagonismo que tuvieron nuestros próceres y el significado de las montoneras riojanas; para que la historia oficial incorpore a estos hombres y visionarios del federalismo.

El mandatario riojano, rememoró que “el ensañamiento con los restos del general Peñaloza no tuvo límites: el teniente Juan Junt, hizo cortar una oreja al cadáver del jefe masacrado y la envió en un sobre de regalo a Natal Luna, el dirigente más importante de los liberales en La Rioja en esos momentos” y contó que “después le cortaron la cabeza y la enarbolaron en un poste en la plaza de Olta, del cual, unos días después, según la tradición, fue recogida por dos valientes ancianas olteñas, quienes, con la ayuda de un niño trasladaron los restos del cráneo y los sepultaron a un costado de la capilla de la población”, recordó.

Los restos del cuerpo del amado general de Los Llanos nunca se supo donde fueron inhumados, hecho que sólo una mente perversa pudo tramar, para que el pueblo no “santificara” el lugar y se produjeran concentraciones con nuevas rebeliones y levantamientos contra los que conducían el país.

La noche del día de la captura y muerte del Chacho, fue festejada por los liberales en un baile oficial donde se enseñaba a los concurrentes la oreja mutilada del caudillo federal.

No fue una pica, sino un poste, quizás de quebracho blanco o algarrobo, donde fue exhibida la cabeza del mártir de Olta. Hacia 1890, dicho poste se conservaba en la comisaría de Olta, donde servía para trancar la puerta de la comisaría.

El 18 de noviembre de 1905, el entonces gobernador de La Rioja, Dr. Wenceslao Frías, escribía al director del Museo Histórico Nacional Dr. Adolfo P. Carranza que “Informaciones que he recogido personalmente en el lugar del suceso, me autorizan para afirmar que el trozo de madera que ofrezco mandado a cortar por mí, del palo que se guarda en la comisaría local, es del que estuvo suspendida la cabeza del Chacho durante tres días” daba cuenta la misiva enviada al museo histórico nacional.

“Es la parte de ese poste, la que hoy regresa a la provincia y que pasa a integrar parte de nuestro patrimonio histórico; como un tesoro valioso para nuestra historia federal, de luchas donde corrió sangre de hombres nuestros que dieron su vida para forjar este destino”, afirmó Beder Herrera y consideró que “es un hecho importante para todos los riojanos, que merecíamos desde aquel cruel asesinato reivindicar la figura y el protagonismo de nuestro querido “Chacho” Peñaloza.

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