Luego de los incidentes de ayer y ante la falta de respuesta del gobierno provincial, los trabajadores autoconvocados de la salud se reunirán en asamblea y podrían definir una marcha multisectorial a Plaza Independencia.
El conflicto, que en este año ya lleva cuatro meses donde se reclama el cumplimiento del acta acuerdo rubricado entre los trabajadores y el gobierno provincial en el mes de noviembre del año pasado, se agudizó el martes al tomar conocimiento de la falta de renovación del vínculo laboral con un médico del Hospital Centro de Salud.
Esta situación agudizó el conflicto en los últimos días y de acuerdo a sectores consultados, de la asamblea de hoy se podrían endurecer las medidas desde la semana entrante con cierres rotativos de las guardias y la paralización de todas las tareas en un hospital por día.
Día agitado
El ministro de Salud de Tucumán, Pablo Yedlin, debió salir del edificio del Jockey Club, donde había concurrido para la inauguración de un curso de capacitación profesional para enfermeros, protegido por efectivos de Infantería y Caballería de la Policía de Tucumán, como consecuencia de la manifestación de trabajadores que exigían ser recibidos.
Los trabajadores se aprestaban a realizar una asamblea en el Hospital Centro de Salud cuando se enteraron de la presencia del funcionario en el local ubicado frente a Plaza Independencia, lo que motivó que en cuestión de minutos se instalaran en las puertas de Jockey Club exigiendo ser atendidos por el funcionario.
Yedlin envió como mensaje a los manifestantes que los recibiría en la Casa de Gobierno con el objeto de poder llegar a su vehículo, hecho que no sucedió pues el funcionario partió a la localidad de Garmendia ubicada en el interior de la provincia.
Mediante un comunicado de prensa, los profesionales de la salud de la provincia informaron que la policía estaba realizando un operativo de "ocupación" del Hospital Centro de Salud.
El Sindicato de Trabajadores Autoconvocados de la Salud (SITAS), a través de su secretaria general Estela Di Cola denunció que el despido de Asus "fue una represalia por su actividad gremial. Esta es una demostración de cómo la precarización laboral es utilizada por el poder para sojuzgar los reclamos de los trabajadores".

Comentá la nota