La responsabilidad de las autoridades

Tanto Viarse como los propios municipios podrían prestar mayor atención a un tema que se relaciona con la seguridad vial.
La desatención por parte de la empresa Vial Rionegrina (Viarse) y a la vez cierto poco interés de municipios parecerían conjugarse para poner de manifiesto ciertas carencias que en materia de seguridad caracteriza a la Ruta Provincial 65.

El tramo entre Roca y Guerrico no estaría lejos de ser calificado de deplorable. Por allí circulan autos, camiones y micros; y el estado del pavimento revela que debe hacer muchos años que no se efectúan los arreglos necesarios. El asfalto está muy deteriorado en algunos cruces con caminos secundarios y tiene constantes ondulaciones lo que se convierte en un riesgo latente, ya que en caso de una brusca maniobra se puede perder el control del vehículo y terminar en el canal que corre paralelo y cercano a la banquina norte. Ni hablar de señalización vial.

Las autoridades de Viarse deberían interesarse por estas situaciones ya que el alerta realizado públicamente es una manera de ayudarlos a que se interioricen y solucionen los problemas que les competen.

Pasemos a los municipios. El de Allen instaló semáforos en calle 4 y Güemes, pero no se hizo lo mismo en el cruce de ese mismo camino y la Avenida Biló, el acceso más transitado. Lo mismo sería en el de la entrada por Martín Fierro, que ya en proximidades del casco urbano presenta un notorio deterioro que torna imprescindible un inmediato trabajo de bacheo.

Otro caso es el de Fernández Oro. Este municipio podría insistir ante Viarse para que en los tres accesos se coloque señalización vial. Pero también podría ocuparse, quizá en este caso por su cuenta, de instalar cartelería que ponga en conocimiento de los que transitan de la cercanía de la localidad. Hasta sería una manera de promoción.

En definitiva, todo parecería conformar un cocktail de situaciones complejas que ameritan rápidas soluciones.

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