La conciliación obligatoria fue la única manera de destrabar el conflicto. Por 15 días se frenan las medidas. 48 horas para recuperar la ciudad.
Como si fuera un “Control-Z”, el alcance de la medida “deshizo” todo el entuerto que se había armado entre el viernes y ayer (ver “El Paso a paso”).
La resolución dictada por el ministro de Trabajo (y ex gremialista), Omar Dragún, permitió retrotraer el conflicto al día 11 de enero, con dos consecuencias deseadas por ambas partes. Por un lado, ordena a la entidad sindical a que deberá “abstenerse de llevar a cabo cualquier medida de fuerza, asegurando la prestación laboral y el efectivo cumplimiento del servicio de recolección de residuos”. Por el otro, ordena a las empresas (Crese y Guía Laboral, la consultora de trabajo eventual) para que se abstengan “de tomar medidas disciplinarias”, y al mismo tiempo “aseguren la efectiva dación de tareas a los trabajadores que hubieren sido despedidos o se les hubiere impedido la efectiva prestación de servicios a la empresa”
A limpiar. La consecuencia directa comenzó a traer el alivio esperado a la ciudad. A las 20 de anoche salieron los primeros camiones para empezar a poner en condiciones a la capital cordobesa. “Los compañeros van a hacer todo el esfuerzo necesario para que la ciudad quede impecable en el plazo de 24 a 48 horas, lo antes que se pueda”, aseguraba anoche en tono casi eufórico el vocero del gremio, Carlos García.
En similar tono, sólo minutos antes, el gobierno de la ciudad llamaba a conferencia de prensa y, en palabras del viceintendente Marcelo Cossar, festejaba que “finalmente el servicio podrá ser restituido a los vecinos”, aunque no dejó de criticar la medida llevada a cabo por el Surrbac, a la que no dudó en calificar de “extorsión”.
Tiempo para negociar. Pero más allá del resorte que activó la autoridad laboral cuando ya las cosas no daban para más, lo cierto es que los plazos por venir obligan a las partes a volver a sentarse, tal como lo harán hoy mismo al mediodía. Si bien será para “ratificar todo lo dicho”, según afirmó García, con esta reunión comienza la verdadera negociación para determinar cómo se ajustan finalmente los motivos que condujeron a este conflicto.
El que figuraba al tope de la conflictividad era justamente el despido de los 195 “temporales”. Los caminos de la puja entre autoridades y sindicato parecieran encaminarse hacia la incorporación o efectivización de ese grupo de trabajadores, supuestamente cubre-vacaciones, pero que en la práctica llevaban como “eventuales” más de un año de vínculo. “Hace un año y ocho meses que estos compañeros están teniendo rutas fijas y ya no son trabajadores eventuales sino que pertenecen a la Crese”, manifestó Mauricio Saillén, al salir de la reunión en el Ministerio. Y, sí... Que no extrañe que se sumen a la plantilla de los actuales 1.663 empleados de la empresa estatal.
Las otras cuestiones en discusión tenían que ver con las deudas del municipio con la empresa, por conceptos variados como ART, seguros, cuota sindical y aportes a la obra social. “Tenemos 15 días para discutir por esa deuda, pero es posible que se refinancie”, dijo el vocero García, estimando en 4,2 millones de pesos el monto global. Sobre este punto no había concordancia con las autoridades: el viceintendente Cossar afirmó que esa deuda “estaba prácticamente saldada”, y aseguró que se abonaron 5 millones, y que quedaban pendientes sólo 600 mil. Salvo que no estén hablando de lo mismo.
Da la impresión de que el fondo de la cuestión no termina de resolverse. Y tiene que ver con el costo operativo de Crese. ¿Cuánto sale por mes? Difícil saberlo. Entre el día viernes y ayer, su presidente, Alberto Castagno, estimó el mismo en 32 millones de pesos (el viernes por Mitre Córdoba), en 38 millones el domingo (por Cadena 3) y en 45 millones ayer (en Lagarto Show). Al mismo tiempo, insistía en que Crese era “inviable”.
Insumos. Otra cuestión sobre la mesa de las próximas tres semanas será el cronograma para que se provean los insumos necesarios para el completo funcionamiento de la prestataria. Durante el conflicto, desde el gremio señalaban que había 38 camiones fuera de condiciones, y también apuntaban a la necesidad de completar cuestiones básicas como escobas, bolsas y elementos de seguridad.
El “paso a paso”.
12 de enero. Surrbac decide comenzar a “trabajar a reglamento” por las deudas del municipio con la Crese.
13 de enero. La consultora Guía Laboral suspendió a 195 trabajadores eventuales por las deudas del municipio.
14 de enero. Funcionarios municipales y militantes alquilan camiones para recoger la basura en el Centro.. Indignados, los trabajadores dictan paro por tiempo indeterminado.
15 de enero. 43 camiones sitian el Palacio 6 de Julio y descargan parte de la basura. La Muni pide intervención del Ministerio.
16 de enero. La conciliación obligatoria frena el conflicto. Otra vez salen los camiones.
Marcelo Cossar, Viceintendente. "Lo importante de la resolución de Trabajo es que puso fin a una medida que le ha hecho un daño irreparable a los vecinos y al turismo. Fue un método extorsivo que no debe repetirse".
Mauricio Saillén, Secretario General del Surrbac. "Los compañeros van a hacer todo el esfuerzo necesario para recuperar la ciudad lo antes posible. Esperemos que en el plazo de 24 a 48 horas tengamos todos los servicios activados".


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