El oficialismo festejó la aprobación tras dos tensas jornadas de discusión
Tras una doble jornada agotadora, con los palcos copados por agrupaciones sociales, políticas y sindicales afines al Gobierno nacional; dirigentes, intelectuales y hombres y mujeres del espectáculo, el proyecto que anunciara la presidenta Cristina Fernández por cadena nacional agotó finalmente su camino. En el medio se oyeron silbidos, cánticos, discursos álgidos y acusadores; agradecimientos y mea culpa. Hubo lugar para todo. Y para todos. Tomaron la palabra 184 de los 257 diputados nacionales.
“La especulación financiera desbarata cualquier intento de recuperación económica. Y Repsol tenía puesta la mirada en el mercado financiero.” Con un discurso impecable y duro, fue el presidente del bloque del Frente para la Victoria (FpV), Agustín Rossi, el encargado de justificar la decisión que promovieron desde Olivos.
“El petróleo funciona en el mundo como un commodity –siguió el rosarino–. El 80% de las empresas que manejan el mercado a futuro del petróleo son financieras, no petroleras. Entre ellas JP Morgan, que tiene acciones de Repsol y publica el riesgo país. ¿Cómo no va a subir entonces el riesgo país cuando la Presidenta anuncia que expropia YPF? ¿Cómo puede ser que España hoy tenga menos riesgo país que la Argentina?”.
Mientras Rossi cerraba su discurso y la Cámara se disponía a votar se vivió uno de los momentos más tensos. El presidente Julián Domínguez ordenó a los diputados a señalar su presencia y el radical Oscar Aguad, que bajó al recinto a escuchar los discursos de cierre, se levantó y se fue, tal como había prometido, ante la mirada de sus correligionarios del bloque radical y los insultos que le llovían desde arriba. “A quienes no cumplen con la concesión hay que quitársela, no hacerles el favor de pagar sumas millonarias”, declaró en la previa, planteando casi las mismas palabras que el bloque de PRO usó en la jornada anterior. El cordobés debió negar, una vez más, un próximo salto al macrismo.
Otros que se ganaron abucheos y silbidos de La Cámpora, la JP Evita, la Juventud Sindical y otras agrupaciones oficialistas que tomaron los balcones más altos fueron Elisa Carrió –que al ingresar y escucharlos se paró y los miró desafiante– y la machista Laura Alonso, quien se atrevió a mostrarles el dedo mayor de su mano derecha.
De la representación parlamentaria que consiguieron algunas de esas agrupaciones salieron dos de los discursos más fuertes. “Vengo de la organización piquetera que resistió en los ’90 en la calle, mientras muchos que hoy se rasgan las vestiduras por la honestidad intelectual pactaban en Olivos la entrega de la patria”, disparó Leonardo Grosso, quien celebró los agravios que le llegaban desde el bloque radical, con micrófonos cerrados, como un minitriunfo personal; Andrés “El Cuervo” Larroque le apuntó a Lilita, quien citó a La Cámpora en la previa: “La única que fue conducida al matadero es ella, y por el señor (Héctor) Magnetto. Hoy la política le ganó a la presión de las corporaciones”.
El proyecto contó con 32 votos negativos, del macrismo y casi todo el Frente Peronista, y seis abstenciones. Y los que rechazan la expropiación de YPF fueron el blanco predilecto del kirchnerismo, amplia mayoría en la jornada de cierre. “Es hora de decidir si los niveles de crecimiento los imponen desde afuera o es fruto del esfuerzo y el trabajo de los argentinos. Es hora de decidir si enlazamos a la Argentina con la Europa desafiante y colonizante o con América latina, la nuestra”, dijo Andrea García, con la mirada dirigida a la esquina donde se ubica PRO.
Tanta revolución interna generó el proyecto que hasta se escuchó algo que casi nadie esperaba: Jorge Yoma hizo referencia directa a las privatizaciones del menemismo. “Quiero rendir homenaje a ese puñado de peronistas que tuvimos que hacernos cargo desde el peronismo, hace veinte años”, citando al secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, y al gobernador de Jujuy, Eduardo Fellner, dos de los diputados que votaron a favor de la privatización en 1992. El riojano se ganó con esto las miradas incrédulas del oficialismo y el aplauso ruidoso e irónico del Frente Amplio Progresista (FAP) por tamaña declaración.
El marco, el consenso alcanzado y el peso específico de YPF transformaron la sesión en histórica. Como una mano que intenta reparar otra pesada huella de la historia: las privatizaciones del menemismo. Un fantasma que rondó, silencioso pero presente, todas las sesiones que condujeron sin trabas hacia la expropiación.
CONVOCATORIA A GOBERNADORES
La presidenta Cristina Kirchner convocó para hoy a un acto para promulgar la ley que activa la expropiación de la mayoría accionaria de YPF y en consecuencia se suspendió la reunión del Consejo Nacional del PJ que se iba a celebrar en Resistencia. El acto que encabezará la jefa de Estado fue convocado para las 18 en la Casa Rosada, la misma hora de inicio que tenía la reunión del órgano partidario en la capital chaqueña.











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