FECORR avaló las iniciativas del Gobierno de Ricardo Colombi que buscan la instalación de fábricas que incorporen valor agregado a la materia prima. Corrientes es la provincia argentina con mayor superficie forestada: medio millón de hectáreas.
“Las pasteras serán bienvenidas”, dijo hace exactamente dos semanas el gobernador Ricardo Colombi en un seminario foresto industrial que se concretó en la Casa Rosada correntina. La frase no es nueva: la viene utilizando desde su primera gestión en el sillón de Ferré (2001 - 2005).
Corrientes es la provincia argentina con mayor superficie de bosques implantados. Desde el Gobierno señalan que las extensiones forestadas alcanzarían ya a 500.000 hectáreas que producirían unas 11.200.000 toneladas anuales. Sin embargo tal dato positivo en la producción se vuelve negativo a la hora de hablar de industrialización: sólo el 20% de la materia prima obtenida en suelo correntino logra ser industrializado dentro del territorio provincial.
Al respecto, la política productiva de las tres últimas gestiones fue la de, precisamente, apuntalar las inversiones de la foresto industria. Sin embargo, el deseo del Gobierno correntino por lograr la radicación de pasteras chocó contra los innumerables obstáculos que se pusieron en el camino tras el conflicto por la instalación de la pastera Botnia (hoy UPM) en Fray Bentos, frente a las costas de Gualeguaychú, en Entre Ríos.
El comunicado expresado por FECORR señala no sólo el apoyo para la instalación de pasteras en suelo correntino sino también “todo proceso industrial que transforme las materias primas que en la provincia se producen, siempre que se respete rigurosamente el cuidado del medio ambiente de acuerdo a las normas internacionales que lo protegen”.
En el texto, la organización empresarial recuerda que Corrientes ya cuenta con medio millón de hectáreas forestadas con pino y eucaliptos, “materia prima indispensable para la producción de pasta celulósica y, sin embargo, la madera continúa saliendo de la provincia en bruto, sin agregado de valor”.
En otra parte del comunicado la FECORR recuerda que las principales radicaciones de industrias forestales en la última década se dieron en los vecinos países de Brasil y Uruguay (en el primer país incluso con inversiones que en un primer momento se barajaba se volcarían en Corrientes).
Según la federación empresarial, “Corrientes está frente a la oportunidad histórica de recibir inversiones y transformar su aparato productivo, generando riqueza y puestos de trabajo con salarios genuinos, que no podemos desaprovechar”.
“Como empresarios y ciudadanos, desde la FECORR impulsamos el desarrollo industrial de Corrientes. Ése es uno de los propósitos más firmes de nuestra entidad. Creemos, además, que como complemento de esta iniciativa y como está proyectado, también se deben construir los puertos necesarios para transportar no sólo la producción maderera a costos competitivos sino también toda la producción correntina hacia los mercados del país y del mundo”, concluye el texto.
Proyecto de ley
En el seminario en el que Colombi reiteró -por enésima vez- que la posición del Gobierno provincial es potenciar el desarrollo de la industria forestal, sirvió para que diputados nacionales del Noreste argentino expusieran sobre un proyecto de ley que prevé fijar las condiciones para la radicación de pasteras.
Tal iniciativa legislativa lleva el respaldo de los correntinos Lucio Aspiazú, José Ameghino Arbo y Rodolfo Fernández, el entrerriano Jorge Chemes y el misionero Alex Ziegler. El proyecto busca fijar las condiciones mínimas para la producción de celulosa que preserven el medio ambiente.
“No hay que nombrar al papel como una mala palabra. El conflicto por (la ex) Botnia generó una psicosis social y perjudicó el desarrollo de nuestra provincia”, sostuvo en aquella oportunidad Arbo. “Estamos a favor de la producción limpia y tenemos la posibilidad concreta de crecer en nuestra provincia”, concluyó el legislador liberal.


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