La resolución 32 la hizo el abogado que defiende a Gualtieri

El estudio jurídico que trazó las bases de la polémica resolución 32/12 es un viejo conocido de Oscar Mario Jorge, quien hace más de una década lo contrató para redactar el borrador de otra polémica reglamentación.
Salomoni también patrocinó a un importante empresario en una multimillonaria demanda contencioso-administrativa contra el Estado pampeano.

Jorge Luis Salomoni llegó a la provincia de la mano de Oscar Jorge cuando éste era intendente de la ciudad de Santa Rosa. Jorge lo contrató para redactar lo que sería su resolución 82/99, aquella norma que sentó el germen de lo que ahora es la resolución MOSP 32/12. En un primer momento, Salomoni adujo que las columnas del alumbrado público eran de la comuna y las del servicio eléctrico del gobierno provincial, pero en ningún caso de la Cooperativa Popular de Electricidad. Después, en una conferencia de prensa que brindó junto a Jorge, calificó de "inexplicable" la postura de la CPE porque "no se discute la propiedad de las columnas, sino el poder de policía de un municipio para ordenar un sistema de instalación de cableados en el dominio público aéreo municipal. En la ordenanza no se habla de ninguna otra cosa que no sea la regulación del espacio aéreo". Ese día y en esa conferencia dijo que "soy abogado pampeano" porque se había matriculado en el Colegio de Abogados.

El cambio de argumento del abogado y el intendente fue saludado por Oscar Nocetti, que en esa época transitaba su primer mandato al frente de la CPE. Nocetti exteriorizó su "alegría" de ver cómo la comuna había modificado el discurso y pasó de hablar de propiedad de las columnas a mencionar el "poder de policía" sobre ellas.

La relación de Jorge con Salomoni no terminó ahí. A fines del año 2000, el abogado asesoró al intendente en el veto a la ordenanza que aprobaba la compra del edificio del Banco Hipotecario y que había sido votada por el bloque de concejales justicialistas. De acuerdo a la oposición, el PJ quería comprar en un millón de pesos-dólares que con intereses se duplicaba un edificio que costaba un 40 por ciento de ese valor.

Los reiterados servicios del profesional dieron pie a un pedido de informes de parte de los entonces concejales Adrián Peppino y Claudia Giorgis para acceder al contrato -hasta ese momento desconocido- por el cual el abogado cobraba honorarios a razón de 2.000 pesos mensuales.

Gualtieri.

La relación de Salomoni con nuestra provincia no se agotó en la Municipalidad de Santa Rosa sino que se extendió en el tiempo, y en el ámbito de actuación.

En el año 2005, el abogado volvió a aparecer en los tribunales pampeanos, esta vez como representante legal del empresario Victorio Américo Gualtieri. Salomoni representó -y quizá lo siga haciendo al día de hoy- a Gualtieri en la demanda contencioso-administrativa que entabló contra el gobierno pampeano cuando el entonces gobernador Rubén Marín le quitó la obra del Acueducto del Río Colorado.

El gobierno marinista le había adjudicado a Gualtieri esa obra gigantesca y millonaria aún cuando la empresa no tenía experiencia en ese tipo de infraestructura. Las advertencias que oportunamente se levantaron al respecto cayeron en saco roto y el gobernador siguió firme en su postura. Pero al tiempo de comenzada la obra, la empresa empezó a mostrar retrasos en los tiempos y dificultades estructurales graves con la construcción. Fueron tan considerables esos problemas que se decidió rescindirle el contrato. Un tiempo después, el empresario contraatacó y planteó una demanda ante el Superior Tribunal de Justicia, demanda que hasta hace poco tiempo no había sido resuelta. Salomoni fue el representante legal de Gualtieri en ese contencioso-administrativo contra el Estado pampeano.

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