En la resistencia

El ex vicegobernador y ahora ex ministro de salud Hernán Martínez Crespo renunció primero ante La Opinión Austral y luego se lo comunicó al gobernador en un gesto de obscenidad ética que va mas allá del desplante a Peralta.

“Nunca, jamás” respondió enfático el gobernador; ”no forma parte de mí el renunciamiento, puedo renunciar a algún honorpero no a la pelea” fue la declaración oficial de Peralta a través de un comunicado de la dirección de prensa en un reconocimiento explícito de que no piensa hacerle el trabajo fácil a quienes están empeñados en forzar su alejamiento del gobierno

No nombró a la agrupación La Cámpora ni se refirió a los misiles que durante la semana más hostil de su vida pública le habían arrojado sus propios funcionarios mientras abandonaban el gobierno denunciando pago de sobreprecios, desaparición de fondos, contrataciones leoninas, y cuanta atrocidad sucedida y por suceder los sorprendió revolviendo los cajones de las oficinas públicas. La corrupción K denunciada por los propios K. El “entrismo” en la lucha por la transparencia

La historia repetida

Santa Cruz exhibe una larga historia de destituciones producto de las desavenencias internas dentro del partido del gobierno.

En 1974 fue derrocado el gobernador Jorge Cépernic, víctima de los embates de la derecha lopezreguista que en la provincia encarnaban entre otros la diputada Nélida Cremona de Peralta.

En 1990 la ascendente renovación peronista liderada en la provincia por el MRP de Rafael Flores, Sergio Acevedo, Eduardo Arnold, Héctor Icazuriaga, y el FVS del matrimonio Kirchner, llevó hasta el juicio político su enfrentamiento con el gobierno de la ortodoxia peronista de Ricardo del Val cuyo gabinete integraba Daniel Peralta firmante del inverosímil decreto que disponía el cese del parlamento provincial.

El vicegobernador José Granero en alianza con los renovadores ejercció unos meses más hasta que el Ministro Cavallo de fluido diálogo con Néstor Kirchner dejó de girarle fondos nacionales

En 2006 Sergio Acevedo tuvo que dejar el gobierno ninguneado por un soberbio Néstor Kirchner quien desde la cumbre del poder político lo despidió sin miramientos “Si te querés ir andate a la mierda” le reventó los tímpanos al gobernador que le estaba planteando su negativa a pagar una coima por una obra pública vial

Un año mas tarde el subrogante Carlos Sancho somatizó los efectos negativos de su impericia de gobierno y se enfermó sin pena ni gloria. La noria de la política provincial devolvió a Daniel Peralta a la cima del poder y como diputado provincial estratégicamente implantado en la línea sucesoria asume la gobernación de la provincia que se consumía en la hoguera de las protestas sociales

Adultos imberbes

Hoy el gobernador Peralta se enfrenta a los fantasmas de su propia historia personal y la de su partido en medio de un escenario destituyente que lo tiene a él como el objeto fóbico de una estrategia encarnada por la agrupación La Cámpora que le declaró la guerra sin más ideas ni argumentos que la ocupación de espacios de poder. “No se lo que quiero pero lo quiero ya” es el slogan de la agrupación que lidera Máximo Kirchner.

A diferencia del espacio a nivel nacional en Santa Cruz La Cámporano congrega a dirigentes con militancia sino a un puñado de funcionarios con escasa o nula formación política como el diputado Gómez Bull –tercero en la sucesión institucional- o de origen radical como Francisco Anglesio o el diputado Leonardo Alvarez, “adultos imberbes” que practican política desde cargos rentados. Sucesores sin estirpe de aquella “juventud maravillosa” que desafió a su propio líder y mentor, empuñando las armas y enarbolando ideas. Jóvenes de 20 o 25 años y hasta adolescentes que entendían la lucha política como entrega y sacrificio por la causa de los humildes y no como un contrato de locación por los servicios profesionales prestados al estado.

De allí que el histórico renunciamiento de La Cámpora provocara malestar y desazón en muchos adherentes al espacio que debieron resignar su primera experiencia laboral en aras del romanticismo verbal de dos dirigentes –Gomez Bull y Matías Bessi- que aún permanecen aferrados a sus bancas. “Animémonos y vayan” fue la consigna.

La resistencia y la oportunidad

Para bien o para mal los nuevos ministros que incorporó Peralta conforman un gabinete más fiel al perfil del gobernador que los que hasta ahora lo acompañaron, incluido el ex vicegobernador y ahora ex ministro de salud Hernán Martínez Crespo quien renunció primero ante La OpiniónAustralyluego se lo comunicó al gobernador en un gesto de obscenidad ética que va mas allá del desplante a Peralta. Martínez Crespo jamás rindió cuenta de como tramitó el alquiler de un vivienda particular de Carlos Zanini con cargo al erario público.

Con un endeudamiento descomunal; los servicios esenciales paralizados o resentidos; renuncias seriales; denuncias desleales, y demandas sociales y salariales pendientes, el gobernador se encuentra en medio de un panorama oscuro e impredecible.

Y la peor de las adversidades: resistir los levantamientos internos que a esta altura no quedan dudas, sino son operados desde nación al menos cuentan con el consentimiento de la Presidenta.

Con la indiferencia de Olivos no habrá auxilios extraordinarios, ni obras públicas nacionales, y se complica la concreción de las anunciadas represas energéticas.

Peralta decretó la emergencia económica que no pudo tratar la legislatura por la reacción de los gremios. Con la oportuna exclusión de la reforma previsional el decreto 05/12 establece una seria de medidas insustanciales para la necesidad de financiamiento que hoy urge a la provincia.

La suspensión de subsidios y la exigencia de transparencia de cuentas a los municipios para recibir adelantos de coparticipación son decisiones impracticables toda vez que son el alma del modelo K clientelar y centralista. Miles de desocupados subsidiados mantienen de rehén a los funcionarios bajo amenaza de alteración de la paz social si se corta el beneficio. Los municipios no podrían pagar los sueldos sin la ayuda económica provincial.

Después de cinco años en el poder ¿surgirá por convicción o por necesidad un gobierno de cuño provincial? ¿Nace el peraltismo o ya es demasiado tarde?. (Agencia OPI Santa Cruz)

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