Las precipitaciones pluviales que se dieron desde la tarde, volvieron a mostrar la cara más fea de Resistencia: calles totalmente anegadas, barrios enteros con graves problemas, ingreso de agua a las viviendas, vehículos varados en las bocacalles. Los antiguos problemas no resueltos afectan a barriadas enteras.
Las lluvias volvieron y, con ellas, las deficiencias en los desagües. Alcantarillas tapadas, desagües totalmente inútiles y los antiguos problemas estructurales del anegamiento de calles “tradicionales” volvieron a mostrarse ante la falta de trabajos y planificación.
La avenida Chaco, fue cortada por los propios vecinos que veían como el agua ingresaba a sus viviendas como viene ocurriendo desde hace tiempo y, a pesar de los reclamos.
Vecinos de la avenida Castelli volvieron a reclamar por los dos canales tapados y la falta de atención municipal.
Las principales calles de la ciudad se convirtieron en un caos y las bocacalles en una trampa para automovilistas que no pudieron pasar la profundidad de las aguas pluviales.
Viviendas anegadas, calles intransitables son una constante que no distingue al microcentro de los barrios periféricos.
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