Represión policial en la Universidad de S. Pablo

Al menos 73 estudiantes fueron detenidos ayer por supuesta “desobediencia a la autoridad”, cuando 400 policías irrumpieron violentamente en la Universidad de San Pablo (USP) para ponerle fin a dos semanas de ocupación de la Rectoría de la casa de estudios más importante de Brasil.

En una acción inédita en tiempos de democracia, la Policía Militar del Estado paulista ingresó al complejo en plena madrugada para desalojar a los estudiantes que ocupaban algunos sectores de la USP desde el 27 de octubre pasado. Los jóvenes habían ocupado las oficinas para protestar por un acuerdo que autorizó a la policía a multiplicar los patrullajes en la casa de estudios.

El conflicto comenzó cuando tres estudiantes fueron detenidos en la Ciudad Universitaria, en el oeste paulista, aparentemente al encontrárselos fumando marihuana. También reclamaron el fin de los sumarios administrativos contra empleados de la USP que habían participado en protestas pasadas. Decenas de miembros de las tropas de elite ingresaron fuertemente armados al edificio. Luego exhibieron cinco botellas y dijeron que estaban preparadas para servir como cócteles molotov. Las detenciones desataron la inmediata protesta de otros estudiantes, que exigieron la liberación de sus compañeros. Los más románticos pretendieron apagar la furia represiva entregándoles flores a los policías, mientras otros les leían poemas.

El ministro de Educación, Fernando Haddad, precandidato del gobernante Partido de los Trabajadores (PT) de Dilma Rousseff a la alcaldía de San Pablo en las elecciones del próximo año, condenó la protesta estudiantil y equilibró su posición criticando a la policía, que depende del gobernador Geraldo Alckmin, del conservador Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).

“Los 73 presos tuvieron la valentía de denunciar la truculencia de la policía militar paulista contra los estudiantes”, dijo por su parte el director del Sindicato de Trabajadores de la USP (Sintusp), Marcelo Pablito. Este año, el rector Joao Grandino Rodas firmó un convenio con la Policía Militar para aumentar el patrullaje dentro del complejo universitario. “La dictadura volvió a vivir en la USP”, dijo Pablito. <

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