Por el momento, los desalojos en Córdoba no generaron hechos graves, pero el temor oficial por posibles desbordes es moneda corriente
El silencio inicial de ambas administraciones marca el impacto político que pueden tener estas dos muertes.
La investigación judicial recién arrancó y hay versiones cruzadas. Los vecinos apuntan a la Policía Federal como responsable de los disparos mortales. La Federal, que responde al Gobierno nacional, dice que actuaron con balas de goma.
No reprimir las protestas sociales es, precisamente, una de las banderas del kirchnerismo. Tanto el ex presidente Néstor Kirchner como la actual jefa del Estado siempre se encargaron de resaltar que no hubo víctimas fatales en reclamos durante sus gestiones.
De comprobarse que la Federal es responsable de estas muertes, quedará remendada una de las banderas que enarbolan desde la Casa Rosada.
Pero el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, quien intenta convertirse en una opción de cambio al kirchnerismo, también con su silencio dijo mucho. No le encontró una solución al reclamo antes de que se desencadenara la represión que terminó con el saldo trágico.
Por otro lado, los incidentes en la lejana Villa Soldati porteña fueron seguidos con atención en la Casa de las Tejas. La administración de Juan Schiaretti analiza con preocupación la serie de usurpaciones de terrenos del Estado que se vienen produciendo en Córdoba.
En los últimos 30 días, hubo cinco usurpaciones en distintos barrios capitalinos, además de varios intentos frustrados por las fuerzas de seguridad. Hay más de 200 policías afectados a la vigilancia de 25 predios que la Provincia posee en la ciudad.
Desde el Gobierno provincial denuncian y piden a la Justicia el desalojo de los usurpadores, pero detrás está el temor de que pueda ocurrir algún exceso, con resultados impredecibles.
Por el momento, los desalojos en Córdoba no generaron hechos graves, pero el temor oficial por posibles desbordes es moneda corriente.



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