La UNS replicó los dichos de un camarista

La UNS replicó los dichos de un camarista
El rector, Guillermo Crapiste, afirmó que la seguridad es cuestión del Estado y se mostró preocupado porque ninguno de los delitos sucedidos en edificios de la universidad se esclareció.
Contra la postura de un integrante de la Cámara Federal de Apelaciones de nuestra ciudad que, en el marco de un fallo, había opinado que la Universidad Nacional del Sur debía mejorar sus medidas de seguridad, salió al cruce ayer el rector de la UNS, doctor Guillermo Crapiste.

Mediante un comunicado de prensa, Crapiste se refirió a la información publicada en la edición de ayer por "La Nueva Provincia" , bajo el título: "Advierten que la UNS tiene que mejorar la seguridad" y sostuvo que "no se pueden justificar robos o hechos delictivos, o la incapacidad para esclarecerlos, con la falta de seguridad privada o de vigilancia electrónica en una institución, ya que brindar seguridad es una función indelegable del Estado".

De todas maneras, el rector aclaró que el órgano judicial en ningún momento advirtió a la UNS, sino que solo manifestó en un párrafo la opinión de uno de sus miembros, en referencia al comentario vertido por el doctor Angel Alberto Argañaraz.

Dicho magistrado había dicho que la institución educativa debería mejorar las medidas de seguridad internas (modernizar filmaciones, iluminación y colocar rondines) si pretende ponerle fin a la reiteración de sustracciones de material didáctico y audiovisual y efectos del personal docente y no docente que se sucede, especialmente desde 2009.

Lo hizo al resolver en torno a una causa iniciada por el saqueo de un monitor de 15 pulgadas (en marzo del año pasado) del departamento de Agronomía, cuyo autor no pudo ser identificado por el gabinete científico de la Policía Federal local, por la mala definición de las imágenes del circuito cerrado y la escasa iluminación de la salida del inmueble.

La Cámara intervino para revocar, por mayoría de opiniones, la decisión de primera instancia para que el fiscal continuara investigando el caso del monitor y aclaró que sí puede ordenarle al instructor cuando "nada se hizo", pero no en esta causa.

"No se le puede decir al fiscal que investigue en contra de su voluntad, si el mismo dice que no hay elementos probatorios y útiles que permitan investigar más, lo que es rigurosamente cierto por otro lado", afirmó Argañaraz.

"Lo que debe hacerse para evitar este tipo de delitos y poder reprimirlos no es resorte del fiscal federal, sino de la propia Universidad, colocando rondines de vigilancia y mejorando la resolución de las cámaras de seguridad del sector", amplió.

Los robos continúan.

Más allá de que Crapiste se mostró "preocupado" porque "señores camaristas adopten semejantes argumentos" y los medios de comunicación interpreten opiniones judiciales como advertencias, el rector de la UNS reconoció que continúa habiendo robos en la casa de altos estudios.

En ese sentido, informó que se instalaron 120 alarmas y más de 100 cámaras, aunque la UNS no escapa al contexto de inseguridad en el que viven los bahienses.

"Esos hechos tienen una baja incidencia patrimonial para una institución de esta magnitud, pero aún así es preocupante que ninguno haya sido esclarecido por parte de los agentes públicos encargados de su investigación y sanción", aseguró.

El rector también se refirió a las medidas previstas por el Consejo Superior Universitario en octubre de 2009, que incluían la limitación de los accesos a las instalaciones y la exhibición de una credencial para alumnos y docentes.

Dijo que está en contra de acciones restrictivas de la libertad de ingreso, participación, o circulación de las personas dentro de la institución.

"Defendemos una universidad abierta, antes que una fortificada", cerró.

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