Molina Punta, Quilmes, Patono y San Jorge fueron algunos de los barrios donde familias pasaron más de 48 horas sin energía. Ayer, enojados, reclamaban solución. La baja tensión se intensificó en varios puntos de la ciudad.
Uno de ellos se dio por calle Las Margaritas al 1500 en el barrio Molina Punta, donde con tapas de ollas y neumáticos quemados varias familias interrumpieron el paso de vehículos en protesta para que se restablezca el servicio tras la caída de varios postes de luz y fusibles que habían explotado.
El piquete se realizó en horas de la mañana y siesta hasta que llegó al lugar una camioneta de la Dirección Provincial de Energía de Corrientes (DPEC) luego de varios llamados realizados por los vecinos. “Nadie había venido desde el temporal y los vecinos se tuvieron que juntar y levantar los postes caídos con el riesgo que eso implica. Se cambiaban de fase ellos solos con la intención de tener luz porque no se podía estar del calor”, comentó a época uno de los vecinos, Juan Carlos Vargas.
También en los barrios Patono y Quilmes ayer era el tercer día sin el suministro y los habitantes organizaron varias protestas hartos del calor, así como también por la preocupación por la cantidad de niños con problemas de salud que necesitaban utilizar nebulizadores y refrigerar sus remedios. “Desde el jueves, a las 2 de la mañana cuando comenzó la tormenta que estamos sin luz, ya no damos más y nadie se acercó a ver la situación”, dijo Marisa desde ese sector.
También en la zona de Yrigoyen al 1700 vecinos permanecieron sin energía desde las 11 del viernes hasta ayer al cierre de esta edición.
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