Giambastiani dijo anoche que los arreglos concluyeron y que ahora hay que hacer las pruebas de rigor. El Fénix fue el barrio más afectado. La rotura reaviva el debate sobre la renovación de las cañerías
Lo confirmó anoche a PUNTAL el titular del Ente Municipal de Obras Sanitarias (Emos), Tulio Giambastiani.
El conducto se rompió porque ya su vida útil está concluida: tiene una antigüedad de 55 años.
Para ayer estaba previsto concluir los arreglos. Así fue y hoy se hará la prueba de rigor.
El sur resultó ser el sector más afectado por la falta de agua, sobre todo el barrio Fénix.
Giambastiani dijo que una cuadrilla de 12 operarios trabajó en la reparación del caño maestro de agua potable que se rompió en Alvear al 1.600.
Ese conducto es el que abastece al sur de la ciudad.
El inconveniente fue detectado el miércoles, antes del mediodía. El personal del Emos tuvo que hacer ingentes esfuerzos por arreglarlo debido a la complejidad presentada en la rotura misma.
Por la mañana se realizó un estaqueado entre el pavimento y el cordón cuneta para evitar que se desmoronen las paredes sobre el caño mismo.
Luego se procedió a la eliminación del agua acumulada mediante bombas extractoras y recién allí se concretó el arreglo en sí.
La eventualidad generó la baja de presión en barrios del sur, sobre todo en el Fénix, a pesar de que el servicio nunca debió ser cortado ya que la fractura se produjo por encima del nivel del agua que transporta el acueducto.
Se trata de un tubo de 600 centímetros de diámetro, de casi 6 décadas de funcionamiento, que contiene el caudal de otras terminales de la ciudad.
“Es un caño muy viejo que ha sufrido el natural desgaste y por eso tuvimos que tomarnos el tiempo que fuera necesario para dejarlo en forma óptima, esto es para que no se vuelva a romper cuando tapemos de vuelta la calle con pavimento”, dijo Giambastiani.
-¿Cuándo estará lista la reparación del caño?
-Trataremos de que el servicio esté normalizado lo antes posible. Por lo que me acaban de informar, mañana (por hoy) se hará la prueba y, luego, se restablecerá el servicio.
El funcionario dijo además que “no fue una tarea sencilla, según lo informado por los ingenieros que trabajan en el lugar”.
También recomendó no derrochar agua en los domicilios particulares para que no se encuentren con el inconveniente de tener bajas en la presión.
“Los arreglos acaban de concluirse. Mañana (por hoy) haremos las pruebas correspondientes y posteriormente liberaremos el servicio para los usuarios del sur”, señaló.
El Emos tomó la decisión de no cortar el agua.
La rotura del caño maestro reactualiza el debate en torno de la necesidad de renovar las cañerías que ya se encuentran obsoletas.
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