Las denuncias del vicepresidente Amado Boudou sobre la figura del Procurador General de la Nación, Esteban Righi, y su posterior renuncia, dejaron en “stand by” iniciativas con vistas a recortar el poder de María del Carmen Falbo, que detenta el cargo de Righi, pero en la órbita provincial
Los cortocircuitos con Falbo se extienden hacia varios fiscales, los cuales la acusan, en voz baja, de ejecutar una suerte de “cacería de brujas” a raíz de sumarios y sanciones llevados a cabo por la funcionaria.
Una de las primeras movidas ensayadas contó con el aval del gobernador Daniel Scioli y consistió en la posibilidad de apartar a los defensores oficiales de la órbita de la Procuración General de la Corte. Sospechando acciones en su contra, Falbo salió “de contraataque” y pidió voz en el debate por la Policía Judicial, para la cual reclamó, además, fondos específicos que garanticen su funcionamiento.
En aquella oportunidad, Falbo había manifestado que era “importantísimo que el Ministerio Público opine” en el debate por entonces en ciernes. Ensayó, en paralelo, una suerte de “chicana” al Poder Legislativo, al expresar que “un proyecto normalmente se hace en un escritorio, donde hay muchas voces opinando, pero quizás muchos que no han estado pisando la trinchera, el barro”.
Hoy, existen coincidencias entre los actores que irrumpieron con bríos renovadores en la Legislatura –básicamente Nuevo Encuentro y Lá Campora- en el sentido de que “por ahora” no hay acciones concretas en la agenda. Reconocen, sí, otras que impactarán de manera tangencial sobre Falbo, como el ya mencionado de separar de la Procuración al cuerpo de Defensores oficiales o el de proponer modificaciones al régimen de designación de Jueces y Funcionarios Judiciales, una jugada que Nuevo Encuentro prepara para los próximos días.
Las medidas “de fondo” contra la Procuradora quedarían suspendidas hasta tanto no se acallen los ecos de la disputa que, en el ring de la Nación, tuvo como protagonista al vicepresidente Amado Boudou y a Esteban Righi, que terminó con la renuncia del funcionario, en el cargo desde 2004 y con el significativo antecedente de haber sido colaborador del ex presidente Héctor Cámpora. “Por ahora no hay nada; no es el momento”, concluyeron las fuentes consultadas por este portal, a raíz de lo acontecido con Righi, aunque no descartaron acciones futuras.



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