Dijo que se va porque no avala “poner en riesgo” el trabajo de los docentes
“Entiendo que mi negativa a poner en riesgo el trabajo de los docentes, eslabón fundamental de la política educativa, lleva a intervenir la Dirección que tengo a cargo. Ante ello, no tengo otra opción que presentar mi renuncia”, señaló Gvirtz en un duro texto dirigido a Scioli.
La saliente funcionaria, identificada con el kirchnerismo, señaló que deja el puesto por diferencias “ideológicas” con el mandatario y no descartó que por recortes planteados por el gobernador en su área queden “miles de docentes en la calle”.
“Que de un día para el otro le exijan un recorte, ajuste (o como se lo quiera llamar) al área de Educación, representa una época que la Argentina no debería volver a vivir nuevamente”, enfatizó la ex funcionaria en un duro pronunciamiento.
Además, Gvirtz, quien se había incorporado en diciembre al gobierno provincial luego de una reconocida trayectoria académica, advirtió que su diferencia con el Gobernador no parte de “un estilo diferente de ver la política educativa”, sino “es básicamente una concepción ideológica”.
“La educación es mi convicción de vida. Es esa la convicción que me impide imaginar a miles de docentes en la calle, expulsados precisamente por la misma Dirección que los incorporó”, advirtió y argumentó que “la mayoría de los docentes trabaja, y además trabaja muy bien”, por lo que “no se merecen ser la variable del ajuste”.
La dimisión se produjo luego de que Scioli designara como secretario administrativo del área educativa a Walter Carbone, con la idea de profundizar la “resignación y optimización” del gasto en el área poniendo la lupa sobre las licencias docentes, en medio de la crisis financiera que atraviesa la Provincia.
Pero, además, pondrá a trabajar en el mismo sentido al actual secretario general de la Gobernación, Luciano Di Gresia.
La reemplazante de Gvirtz será la senadora provincial platense Nora De Lucía (ver pág 11).
SIN REUNION
Molesta por la decisión de Scioli de intervenir el área Educativa para profundizar la reducción de gastos, Gvirtz concretó un gesto político fuerte: le comunicó su decisión al vicegobernador Gabriel Mariotto. En cambio, no se reunió con Scioli, a quien le envió con un secretario la carta con la renuncia.
Esa decisión se complementó con los motivos de orden “ideológico” que la ex funcionaria planteó en su dimisión, al trazar otra divisoria de aguas con el sciolismo y en sintonía con la Casa Rosada.
La salida de Gvirtz aparecía como un resultado cantado luego de que Scioli nombrara un virtual interventor en el área educativa para avanzar en un achique de gastos que le apunta básicamente al sistema de licencias docentes producto de un ausentismo que, se dice oficialmente, llega al 24% del plantel.
Hace unos días Gvirtz había negado que se fuera a instrumentar un ajuste en su área, mientras otros funcionarios como el jefe de Gabinete, Alberto Pérez, se pronunciaba por revisar los supuestos excesos en el otorgamiento de licencias.
Pero ayer terminó reconociendo que se va porque se pretende avanzar con un ajuste, lo que volvió a ser rechazado por el Gobierno.





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