En un hecho poco usual y que llamó la atención de quienes pasaron por el lugar un grupo de ciudadanos concretó ayer lo que había anunciado durante la semana: "renunciaron" a la Iglesia Católica.
El acto de apostatar se realizó en horas de la mañana y participaron unas 30 personas entre hombres y mujeres. "No elegimos bautizarnos, exigimos retirarnos", dijeron los manifestantes, que en algunos casos vistieron disfraces y portaron carteles con leyendas como "No en mi nombre" y "No quiero ser cómplice de tus crímenes".
Cuando la apostasía se llevaba a cabo frente a la catedral santarroseña, apareció el obispo Mario Poli, quien fue abordado por la prensa pero no quiso realizar declaraciones. Luego, los manifestantes se dirigieron a la sede del Obispado y allí entregaron una nota donde pidieron ser desbautizados.
"Somos un grupo de mujeres y hombres que no estamos de acuerdo con las doctrinas de la Iglesia, entonces, apostatamos para que nuestros nombres no sean parte de esa institución. Proponemos apostatar porque para la Iglesia Católica todo bautizado es católico, está de acuerdo con sus doctrinas, y por lo tanto utiliza la cifra de bautizados (muy alta porque el bautismo se transformó en una cuestión cultural) para imponer sus puntos de vista en la legislación y conseguir privilegios", decía el texto que se entregó a la prensa.
Luego, los ciudadanos enumeraron las razones por las cuales muestran su total desacuerdo y repudio a la institución religiosa. "No queremos pertenecer a la iglesia que avaló la dictadura militar, y que ocultó sus crímenes, que fue cómplice de la desaparición de personas y la apropiación de niños/as. Delitos por los cuales aún no han sido juzgados ni religiosos/as ni laicos/as", expresaron respecto al rol de la institución durante el último gobierno de facto que se instaló en el país, entre el '76 y el 83. "No queremos pertenecer a la Iglesia en la que comulgaba (Jorge Rafael) Videla", añadieron sobre el mismo periodo.
"No queremos pertenecer a una Iglesia que no le quita los hábitos a sus curas pedófilos y corruptos", fue otro de los puntos.
"No queremos que la iglesia hable en nombre de todas las personas bautizadas sobre el divorcio, la educación sexual, el uso de anticonceptivos, la homosexualidad, el aborto, el sexo prematrimonial", se indicó. "No queremos pertenecer a una iglesia que impone su doctrina en la legislación, los modos de vivir, de relacionarse, de pensar y sentir la vida", explicaron quienes llevaron adelante el acto público.
"Elegimos apostatar porque salir de los registros de la iglesia implica quitarles el apoyo, no dejar que nos represente ni que nada de lo que hace sea en nuestro nombre. No elegimos bautizarnos, exigimos retirarnos. Consideramos que desbautizarnos es un derecho y queremos que sea respetado", concluyeron.

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