Renunció Schiavi y suena un intendente para reemplazarlo

El secretario de Transporte Juan Pablo Schiavi presentó su renuncia, producto de los ecos de la tragedia de Once y de su delicado estado de salud. LPO pudo confirmar que su reemplazante sería un intendente del conurbano. La embestida de los hermanos Rossi para forzar su salida.

El secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, presentó su renuncia a dos semanas de la tragedia ferroviaria de Once -en la que murieron 51 personas y más de 600 resultaron heridas- y en medio de un estado de salud delicado. Los rumores acerca de su alejamiento circulaban entre los empresarios del sector desde las primeras horas de la mañana.

Desde su entorno, intentaron contener estas versiones y afirmaban que Schiavi continuaba trabajando en su despacho normalmente, aunque en jornadas más reducidas tras la intervención quirúrjica a la que fue sometido la semana pasada. Pero finalmente se confirmó su dimisión. Y ya comienzan a circular nombres sobre sus posibles reemplazantes.

Lo cierto es que los rumores sobre su renuncia comenzaron a correr hace más de una semana, cuando los hermanos Agustín y Alejandro Rossi -aprovechando el accidente del Sarmiento- comenzaron a alimentar esa versión en medios del interior. Allejados al jefe de la bancada kirchnerista en Diputados dejaban filtrar que el próximo responsable en en materia de Transporte sería Alejandro Rossi, propietario de una empresa de camiones y cuyo mandato como legislador venció en diciembre pasado.

Pero la apuesta de los Rossi creció con el correr de los días, y acaso confiando en que Cristina Kirchner elevaría a rango ministerial a la cartera de Transporte -como ya hizo con Seguridad, también en medio de una crisis, en ese caso por la represión en el Parque Indoamericano- dejaron entrever que Agustín sería el elegido.

Para muchos, sólo se trató de una operación sin chances reales de éxito, pues el santafesino viene de perder holgadamente las elecciones por la gobernación de su provincia, e incluso partió la legislatura al no aceptar el liderazgo de María Eugenia Bielsa, elegida por la Presidenta para comandar el bloque de diputados del PJ de Santa Fe. Ya había anunciado también que sería el próximo jefe de gabinete o ministro del interior, algo que luego no sucedió.

Como sea, en el Gobierno Nacional vienen evaluando seriamente desde hace días la posibilidad de crear un ministerio de Transporte, aunque temen que el efecto positivo de un anuncio de tal magnitud pueda ser devorado por la profunda crisis que atraviesa el sector. Los próximos días serán decisivos para tomar alguna resolución al respecto.

Según pudo averiguar La Política Online, la Casa Rosada ya estaría analizando los posibles candidatos a la sucesión. Se menciona muy fuerte la designación de un intendente del conurbano, alguien que tenga experiencia en gestión. En esa línea, en las últimas semanas se habló de Martín Sabbatella: el ex jefe comunal de Morón podría darle una impronta de transparencia. Además, el líder de Nuevo Encuentro está fuertemente enfrentado con TBA, y viene pidiendo la quita de la concesión hace años.

Otro candidato es Eduardo Sícaro, el titular de la CNRT. Algunos hablan de dos trabas infranqueables en esta postulación: por un lado, se trata de un hombre de Moyano, en momento en que la relación del líder camionero atraviesa su peor etapa con la Casa Rosada. Por otra parte, toda la oposición podría criticar que desde el organismo que presidió convalidó todas las irregularidades que llevaron a una tragedia.

Pero hay quienes hacen una lectura diametralmente opuesta sobre el plausible desembarco de Sícaro: la oferta para suceder a Schiavi acaso se trate de un avanzada de la Casa Rosada sobre jugadores moyanistas.

Más allá del funcionario que se haga cargo, esta renuncia confirma la línea -tal como anticipó LPO- está bajando Máximo Kirchner: el costo político de cambiar un funcionario en medio de una crisis puede ser mucho menor que bancarlo en su cargo durante años, como ya sucedió con Ricardo Jaime. "No podemos hacer como con Jaime. Si no va, no va", repite el hijo de la Presidenta.

Acaso este sea un mensaje para el resto de los altos funcionario del Gobierno. Es la primera vez que la Casa Rosada acepta un cambio de jugadores, una manera de aceptar la responsabilidad política. Y es, al mismo tiempo, un nuevo retroceso de Julio De Vido, que venía respaldando a Schiavi ante la embestida de La Cámpora.

Juan Pablo Schiavi llegó a la Secretaría de Transporte de la mano de Lucas Olazagasti, quien le había asegurado al ministro de Planificación que el ex jefe de campaña de Macri los iba a ayudar con el armado en la Ciudad de Buenos Aires. Con el tiempo, Schiavi se alejaría de De Vido y se acercaría a Boudou.

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