La incertidumbre política no cede en el oficialismo piquense y debilita el andamiaje de la gestión del intendente, Juan José Rainone.
García decidió alejarse de la función pública y entregó en el despacho de Rainone la renuncia "indeclinable". Si bien alegó que la dimisión estaba basada en "razones particulares", se pudo saber que su dimisión estuvo sustentada en "profundas diferencias políticas" con el actual jefe comunal, a pesar del muy buen trato personal que habían mantenido.
El alejamiento de García se comenzó a fraguar en los últimos días. El ahora ex funcionario, es un dirigente del justicialismo que simpatiza con el kirchnerismo y está enrolado en esa línea a nivel nacional. Desde que Rainone se hizo cargo de la intendencia, tras la renuncia de Jorge Tebes, García habría manifestado a Rainone la necesidad de que se defina en lo político, para no quedar embretado entre el vernismo anti K y el gobierno provincial.
Esa sugerencia política no fue tomada en cuenta por Rainone, que desde el primer día que asumió se definió como "justicialista" y evitó dar señales hacia la interna del PJ. No paso desapercibido que a los pocos días de jurar Rainone como intendente, el gobierno provincial hizo un desembarco político inédito en General Pico, con una caravana de inauguraciones y una comitiva de funcionarios nunca vista.
Pero esa demostración del gobernador, Oscar Mario Jorge, no pareció inmutar a Rainone, que debía soportar por otro lado la presión del vernismo más puro, para que General Pico siga respondiendo a la Línea Plural. "Juanjo se quedó en el medio de las disputas internas, que es el peor lugar", dijo una fuente municipal para graficar la posición del intendente.
Versiones.
Esa ubicación política de Rainone, en busca de un equilibrio, habría sido uno de los detonantes de la renuncia de García, al entender que la falta de definiciones ponía en riesgo la gestión municipal. Además, no se esconde que la mayoría de los actuales funcionarios municipales "hablan mal de Cristina".
Otra de las fuentes consultadas, y con mucho conocimiento del movimiento comunal, asegura que muchos de los actuales funcionarios de la municipalidad "responden a órdenes externas", en relación a los dirigentes del vernismo puro, que tienen influencia en el gabinete y segundas líneas.
"Sánchez sigue manejando gran parte de la intendencia desde afuera", agregó la fuente en relación al ex secretario de Gobierno y actual secretario Administrativo del Concejo Deliberante.
Encuentro con Jorge.
Rainone se mantuvo alejado de la municipalidad en los últimos días por una licencia relacionada a cuestiones familiares, que lo tenían preocupado. A cargo del Ejecutivo Municipal había quedado el viceintendente, José Osmar García, que también fue cruzado por fuertes versiones que hablaban sobre su posible dimisión, cuestión que el mismo desmintió.
Ayer, Rainone retomó sus funciones al frente del Ejecutivo Municipal y lo primero que hizo fue viajar a Santa Rosa para reunirse con el gobernador, Oscar Mario Jorge. La cuestión financiera de la municipalidad es prioridad para poder estabilizar la gestión. Se requieren casi dos millones de pesos por mes para garantizar la operatividad de la intendencia, suma que el gobierno provincial comenzó a retacear este año y fue el desencadenante de la renuncia de Jorge Tebes.
Rainone ya habría manifestado en la intimidad que sin ese dinero era difícil seguir adelante. El combo de la falta de recursos y de apoyo político podría poner en jaque a Rainone. El vernismo piquense había dejado de tensionar la cuerda con el intendente para permitir que rearme el gabinete y pueda consolidar la gestión.
Con la renuncia de García suman cuatro los funcionarios que se alejaron del Ejecutivo luego de la renuncia de Tebes. El primero en irse fue el secretario de Hacienda, Rubén Parodi. Igual rumbo tomaron el secretario de Servicios Públicos, Héctor Corredera y más tarde lo hizo el secretario de Gobierno, Fernando Sánchez, quien reemplazó como secretario del Concejo Deliberante a Marcos Cabrino, que debió renunciar por pedido de la presidenta de ese cuerpo, la concejala, Graciela Brunengo



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