El fiscal general de la II Circunscripción con asiento en esta ciudad, Carlos Salinas, presentó en las últimas horas su renuncia al cargo ante el procurador general Mario Bongianino, intentando así evitar un “jury de enjuiciamiento” a raíz de su intervención en el caso Sofía Viale y acogerse al beneficio del retiro y la jubilación.
Carlos Salinas se recupera de “graves heridas” sufridas a comienzos de noviembre en una esquina céntrica de esta ciudad, donde fue agredido por un grupo de manifestantes que marchaban por las calles de la ciudad, luego de la aparición de los restos de Sofía Viale en una vivienda del barrio Indios Ranqueles, propiedad del detenido Juan José Janssen.
La agresión padecida por Salinas se investiga con intervención del Ministerio Público Fiscal, intentando dar con los agresores; y con el abogado particular Julio Ballari como querellante.
En el día de ayer, al conocerse la renuncia de Salinas, trascendió que el fiscal general decidió avanzar hacia el retiro y jubilación y evitar el “jury de enjuiciamiento” en el que podría exponer falencias del sistema judicial.
Salinas fue denunciado por diputados del Partido Justicialista por “desidia e incumplimientos” en el conmocionante caso Sofía Viale, por el que se prevé una pena de prisión perpetua para el confeso homicida Juan José Janssen.
El jury de enjuiciamiento está conformado por el presidente del STJ, Tomás Mustapich, dos diputados Silvia Larreta y Martín Berhongaray y un par de abogados.
Hermana
A mediados de noviembre, cuando el fiscal general permanecía internado en una Clínica del medio por la agresión recibida, LA REFORMA dialogó con la hermana del funcionario, Carlota Salinas, quien apuntó que su hermano no pensaba renunciar y que se encontraba muy afectado en lo anímico por lo sucedido.
“La preocupación jurídica no le molesta en absoluto, tiene espaldas anchas para aguantar, pero especialmente porque está seguro de lo que hizo, muy seguro”, tiró la mujer.
En tanto recordó que Carlos Salinas posee alrededor de 40 años en la Justicia. “Empezó en Huinca Renancó y a La Pampa llegó porque lo llamó (Rubén) Marín, se conocían de hace mucho, vino a General Pico como fiscal. Fue funcionario de la Justicia desde los 27 años, hoy tiene 67, tiene una trayectoria importante”, ilustró la entrevistada.
Finalmente confió haber hablado con su hermano sobre la posibilidad de renuncia, pero señaló que “veo en él que no lo va a hacer por una cuestión de dignidad y respeto”.
“Si él renuncia estaría aceptando que se equivocó, y más allá de los errores que pudieron haberse cometido estoy convencida de que Carlos va a aceptar las consecuencias a través de los mecanismos técnicos que correspondan”, concluyó entonces la hermana del ahora renunciante.


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