La comunidad achense se movilizó y concentró ayer en los alrededores del hospital Padre Angel Buodo y cortó el tránsito automovilístico por la ruta nacional 152 frente al acceso a la ciudad y al mismo centro de salud.
Aunque en principio la problemática giraba en torno a la acefalía producida por la repentina renuncia del director del hospital, Walter René Villar Báez, paulatinamente se fue acrecentando la preocupación por otros efectos. Es que simultáneamente, Villar Báez cumplía la tarea de anestesiólogo, siendo ésta una especialidad que contribuye directamente para la realización de cirugías, evitando así las derivaciones que pueden colapsar o al menos congestionar las prestaciones en centros de salud de mayor complejidad.
Normalización.
Pasado el mediodía, llegó ayer a General Acha el director de Zonas Sanitarias y Area Programática, Jorge Adrián Jorja, quien asumió la representación oficial del gobierno de La Pampa ante el conflicto suscitado apenas unas horas antes, por la renuncia de Villar Báez.
En la sede de la dirección del hospital, el funcionario provincial mantuvo un encuentro con jefes de sector, incluido en titular de la Zona Sanitaria III, Eduardo Rodríguez, cuya área cubre la atención medica de mas de 40 mil personas.
Fuera del despacho, aguardaban entrevistarse con Jorja los concejales Adriana Domínguez, Francisco Culla y Daniel Córdoba (Unión Vecinal) y Adriana Leher (Comunidad Organizada), además de Alicia Arrese, representante del diputado Alejandro Odasso del Frepam y la secretaria de ATE General Acha, Norma Ojeda.
Pasados varios minutos, Adriana Leher irrumpió en el despacho, acompañada también por
periodistas. Leher pidió al funcionario provincial que se privilegie la designación de nuevos anestesiólogos, por encima de la autoridad del hospital.
En síntesis, Jorja le contestó que el problema quedaría solucionado en 45 días, aunque más adelante reveló que el subsecretario de Salud le había confiado que habría otro anestesista interesado en radicarse en La Pampa.
Al mismo tiempo, Jorge Jorja afirmó que Salud Pública "asegura" la realización de cirugías programadas. La cobertura será mantenida por el especialista Daniel Roberto Cotignola, que visita la ciudad periódicamente tres veces por semana.
La renuncia.
Según los datos recogidos por esta corresponsalía, Walter Villar Báez estaría atravesando por una etapa de preocupación por el atraso producido en la percepción de sus haberes. Aunque estuvo un largo tiempo radicado en G. Acha como médico y también fue director, años atrás renunció y pasó a cumplir sus actividades en un centro de salud en la provincia de Buenos Aires. A comienzos de 2012, convocado por las autoridades de La Pampa, el médico volvió profesionalmente a esta ciudad, desempeñándose en la dirección y a la vez como médico y anestesista.
Las versiones indicaron que un par de días antes de decidir su última renuncia, Villar Báez habría recibido una suma de $15 mil, como reconocimiento por los servicios prestados durante enero y febrero del corriente año. Por lo tanto, le quedarían pendientes otros tres sueldos.
El médico renunciante, previo a esa decisión, realizó una anestesia para una cirugía que se realizó en el hospital local. Cumplida dicha función, Villar Báez se trasladó a su despacho, donde confeccionó la renuncia y la elevó a las autoridades provinciales, para luego marcharse hacia su domicilio. La dimisión tuvo el carácter de "indeclinable", según confiaron las fuentes consultadas por este diario. Por lo tanto, involucran la dimisión al cargo directivo como a los servicios profesionales del médico, que volvería a radicarse en l ciudad bonaerense de Saladillo.
Agreden a concejal
La concejala justicialista, Anahi Albando, denunció haber sido agredida físicamente durante la manifestación de ayer en la ruta nacional 152.
El episodio se habría producido en circunstancias que la edila concurrió a la concentración en el acceso a la ciudad para advertir sobre posibles engaños con referencia a los ingresos que Villar Báez percibe por su actividad en el hospital, inclusive exhibiendo escritos con detalles sobre ese particular.
Sin embargo, uno de los manifestantes (sería otra mujer y empleada del hospital) habría reaccionado con violencia, propinándole un empujón o golpes, por lo que la funcionaria requirió ayuda de las fuerzas policiales, ante cuya autoridad radicó la denuncia.
En la investigación, trabaja el Ministerio Público Fiscal que además ordenó las actuaciones, como el examen médico de la concejala para constatar el grado de las lesiones sufridas en ese incidente.


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