El Instituto, donde es vicepresidente, le otorgó un crédito subsidiado de 5 millones de pesos para levantar una industria de muebles en su ciudad Apóstoles. donde fue dos veces intendente. José Cura aprovecha la logísitica y comercialización del plan Familia Confort del Iplyc para vender toda su producción, sin riesgos. Negocio rendondo con dineros del Estado.
La información, recogida en los despachos del Gobierno provincial, revela que José Cura -dos veces intendente de la Renovación en Apóstoles, hasta diciembre del año pasado-, logró convencer al gobernador Maurice Closs, para que le financie su nueva empresa familiar, desde la propia caja del Iplyc, donde él ocupa uno de los principales cargos políticos de la casa de juegos.
Cura habría conseguido que el Iplyc le otorgara un crédito subsidiado de unos $5.000.000 (cinco millones) para levantar una mueblería industrial en su propio municipio.
Cura, un radical convertido en kirchnerista cuando se concibió el Frente Renovador, entre Closs y Carlos Rovira, llegó a la conducción del Iplyc en enero de éste año, poco después de comerse una dura derrota en manos del ingeniero Mario Vialey.
Apenas llegó, “Josesito” Cura, comerciante de alma, se entusiasmó con el proyecto Iplyc Familia Confort, un plan ideado por el Gobierno para competir con las grandes cadenas de ventas de muebles y electrodomésticos, aprovechando la inmensa clientela de los empleados estatales.
El proyecto del Iplyc alienta la producción de muebles en la industria misionera y se encarga de hacer la comercialización en distintos puntos del país. Cuando Cura se avivó del “fenomenal negociado”, prácticamente se apoderó el proyecto y comenzó a diseñar su propia fábrica, aprovechando los fondos del Estado, la logística y la comercialización final del producto.
Fue así entonces que Cura dejó la bicicletería en manos de su mujer y se dedicó a construir una mega industria de los muebles, en un predio que adquirió en su ciudad, Apóstoles, detrás del Aeropuerto local, donde hace unos años funcionaba el molino yerbatero de la familia Gelabert.
En ese predio, Cura construye una importante fábrica de muebles, que incluirá camas, chifoniers, juegos de living, mesas y sillas confeccionadas en madera implantada (pino), con terminaciones de primera calidad, para luego asegurar su venta a través de Familia Confort del Iplyc, que él mismo administra y conduce.
Un negocio redondo para el ex intendente renovador, donde utiliza 5 millones del Estado, y toda la estructura y logística del Iplyc para luego comercializarlos, sin riesgos.
En marzo pasado, Cura encabezó un viaje, con industriales misioneros, a la mayor Feria de Muebles de América Latina – Movelsul 2012- realizada en la localidad brasileña de Bento Gonçalvez, en el Estado de Río Grande Do Sul. “Allí pudimos recorrer, hacer negocios, apreciar la calidad y la forma de trabajar de los muebleros de todo el mundo. Fue realmente una experiencia muy productiva”, señaló el vicepresidente del IPLyC SE, José Cura, a su regreso, pensando en su futuro como industrial y principal proveedor del Iplyc, donde ejerce el cargo de segundo de Eduardo “Balero” Torres.


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