El Concejo Deliberante de Morón aprobó la Rendición de Cuentas del período 2011 por abrumadora mayoría. La norma obtuvo 22 votos positivos y fue rechazada por la concejal del GEN, Analía Zappulla, quien apuntó contra las cajas chicas. La sesión duró unas cuatro horas y la alocución de la presidente de Nuevo Encuentro, Florencia De Luca, se extendió por dos horas.
La titular del bloque oficialista, De Luca, repasó durante dos horas los gastos del período 2011. Todos las fuerzas acompañaron, pero en el FAP se dividieron las aguas: la socialista Kreiman aprobó y la edil del GEN, Analía Zappulla, votó en contra y apuntó contra las cajas chicas. “Su exposición me parece miserable”, retrucó la sabbatellista.
El balance del año pasado presentado por el intendente Lucas Ghi tuvo su principal defensa en manos de De Luca quien comenzó repasando los programas de gobierno que se aplicaron en torno a la transparencia en la gestión.
Luego, la concejal brindó datos de la economía local en el contexto nacional. Informó que el Presupuesto alcanzó algo más de 648 millones de pesos y expuso los costos de cada área.
En su defensa, De Luca repasó los sueldos de los municipales, la salud, desarrollo social, las obras públicas, seguridad, empleo y capacitación, producción y comercio, el nuevo estadio del Deportivo Morón, las políticas de Derechos Humanos, y demás gastos en los que incurrió la Comuna durante 2011.
Por su parte, el concejal Santiago Muñiz, del Frente para la Victoria, advirtió sobre la “superposición” de control entre el Concejo Deliberante y el Tribunal de Cuentas. Además, nacionalizó su discurso. “Quedó atrás el municipalismo sin la Nación. El rol actual que tienen los municipios es consolidar el proyecto nacional”, mencionó. Para cerrar, reconoció que “nuestro distrito tiene autonomía financiera”. De esta manera, el kirchnerismo local apoyó la Rendición.
También dieron el visto bueno Mariana Mansilla, por el bloque UDESO, y votaron a favor los bloques Unidos por Morón y Peronista bonaerense.
Los cuestionamientos llegaron por parte de Zappulla, que se manifestó en desacuerdo con la metodología del Ejecutivo para brindar información sobre las cuentas. Luego apuntó a la publicidad: “La mayoría se otorga a medios nacionales, en detrimento a los medios locales”. Después, profundizó sobre los gastos que se hicieron en el área durante el que fue un año electoral.
Pero la estocada más fuerte llegó cuando mencionó el uso de las cajas chicas por parte de los funcionarios. Dijo que desde allí se realiza un gasto total anual de cerca de 2 millones y medio de pesos, para abonar combustible y comida de muchos funcionarios que tienen a su disposición el erario municipal pero que no lo utilizan. Además, puso un manto de sospecha sobre el objetivo de muchas reuniones donde se realizan gastos o el uso de combustible para “repartir material”.
El oficialismo escuchó las críticas y solicitó un cuarto intermedio. Minutos más tarde, De Luca retomó la palabra: “La exposición de sobresueldos me parece miserable de parte suya. Fue canallesco y malicioso. Se respetó la metodología del Tribunal de Cuentas. Seguramente hay un profundo desconocimiento de parte suya. También fue desubicado el momento en que habló de los abusos en el uso de combustible”.
Después, Zapulla volvió a responder y finalmente la norma se aprobó sin demasiados contratiempos.

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