Con las maniobras finaliza la extracción y desguace de 27 buques que estaban hundidos o inactivos en aguas del puerto marplatense. Representan un total de más de 12.000 toneladas y 1200 metros de eslora.
La grúa PNA GS 451 de la Prefectura Naval Argentina depositó este martes sobre el muelle de la sección 11 de puerto Mar del Plata el último resto del LATAR II, un buque pesquero de 82,5 metros de eslora, 14 de manga y un desplazamiento de 2200 toneladas que había permanecido inactivo y abandonado durante casi dos décadas junto a uno de los espigones de la Escollera Sur.
Así se concluyó, en el marco del Convenio de Colaboración suscripto en su momento entre el Ministerio del Interior de la Nación, el Ministerio de la Producción de la Provincia de Bs. As., la Municipalidad de Gral. Pueyrredon, la Prefectura Naval Argentina y el Consorcio Portuario Regional de Mar del Plata, con la puesta a seco del último de los 27 cascos hundidos y abandonados en distintos sectores de esta estación marítima. Las remociones en realidad fueron 28, dado que al momento de producirse la correspondiente a la batea del pesquero Santa Inés, se localizó debajo de ella el casco de un buque NN que también fue extraído y pasado a desguace.
La PNA inició el operativo el 18 de octubre de 2005 y lo concluyó este martes. El conjunto de los cascos removidos representa 12.040 toneladas y, alineados en fila india, el equivalente a 1200 metros de eslora.
Esta labor desarrollada con equipos y personal de la fuerza de seguridad nacional ha permitido liberar un espejo de agua de casi 30.000 m2, sector sobre el cual el Consorcio Portuario planea desarrollar los espigones 8 y 9, perpendiculares a la Escollera Sur, cuyos proyectos ejecutivos se encuentran en plena elaboración.
El Gerente General del Consorcio Portuario, Walter Sivina, destacó que en la tarea que da por concluido el plan de remoción y puesta a seco de barcos hundidos en puerto Mar del Plata, que terminó con la triste postal de exposición de los restos de estos barcos en la Escollera Sur, trabajaron por igual los tres presidentes que hasta hoy ha tenido el ente: Mario Dell Olio, Sergio Fares y Eduardo Tomás Pezzati, reconociendo siempre este último la labor que al respecto habían desarrollado sus antecesores.
Remarcó además que PNA dio inicio a esta tarea cuando su Dirección General de Seguridad estaba a cargo del prefecto general Oscar Adolfo Arce -actualmente Prefecto Nacional Naval- , y era jefe del Servicio de Salvamento, Incendio y Protección Ambiental el Prefecto Mayor Eduardo Rene Scarzello, quien hoy, con grado de Prefecto General, es el Director de Operaciones de la PNA.
El desempeño de la grúa PNA GS 451
Sivina agregó que todos estos funci
estuvo a cargo del prefecto Leonardo Filomatori en el inicio del operativo; luego tomó la posta el Prefecto Juan Racigh y por último el Prefecto Pablo Stanganelli, siendo este último quien tuvo a su cargo la etapa final de las tareas, ya en esta instancia bajo la dirección del actual Jefe del Servicio de Salvamento de la PNA, Prefecto Mayor Osvaldo Carlos Ríos.
onarios, como también el Prefecto Mayor (RS) Ramón Angel Rigoni, un hombre que se desempeñó en su momento como Jefe de la Prefectura Mar del Plata y que para este caso actuó como enlace entre esta fuerza y el CPRMDP para destrabar las acciones judiciales que pesaban sobre los buques, merecen los mayores elogios por su grado de dedicación y profesionalidad. Agregó que, por su cercanía con las gerencias del Consorcio Portuario, los distintos capitanes y la dotación de la Grúa PNA GS 451 dejan en el Consorcio Portuario “un imborrable recuerdo y muchos amigos”.
Respecto al LATAR II, el Gerente General del Consorcio Portuario resaltó la extraordinaria labor de los tripulantes de la Grúa que lograron poner a seco un barco de semejante desplazamiento “con un elemento de más de cincuenta años, que en otras manos que no fueran las de la PNA estaría hoy convertido en chatarra”.
Finalmente dijo que Eduardo Pezzati hubiera estado feliz de ver concretado este esfuerzo. Por esa razón, y como un último homenaje a quien era presidente de Consorcio Portuario hasta su reciente fallecimiento, todos los gerentes del ente estuvieron presentes en el preciso momento que la última sección del LATAR II fue depositada sobre el muelle.
“Deben entender los armadores locales –agregó Sivina- que los buques inactivos o abandonados son una plaga que contamina el desarrollo económico de Mar del Plata y deben, por lo tanto, proceder conforme a sus responsabilidades”. También pidió a los jueces que entiendan que este puerto no está en condiciones de recibir buques de bandera extranjera capturados en aguas nacionales ni otros alcanzados por causas judiciales que afectan su operatoria. Puso como ejemplo el Depemas, que aquí se encuentra interdicto hace más de un año, sin resolver su situación y causando graves perjuicios económicos al Consorcio
La segunda etapa del plan involucra a los tres últimos buques hundidos o abandonados en este puerto. Las obras, a cargo de un operador privado, avanzan en la Escollera Norte sobre el pesquero Mapuche; luego se trasladarán a la Escollera Sur para continuar con el Kronomether y por último con el casco del Tehuelche.


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