El objetivo del municipio es que tengan un nuevo estilo urbanístico. Los bancos serán más cómodos y estarán más cerca de los árboles.
Hace poco tiempo se había comenzado con la remodelación de la avenida Keidel. "Pero ese trabajo no tenía planificación así que se elaboró un proyecto con especialistas que cambiará el estilo de la ciudad, siempre respetando lo que ya está como los árboles, todos los que vivimos aquí sabemos lo que cuesta que crezcan", dijo Quezada.
Las tareas que habían comenzado anteriormente tuvieron un alto costo económico para el municipio porque debía rehacerse todo. El funcionario de la gestión de Alberto Crespo aseguró que este segundo intento será "favorable para la comuna" que debe absorber el costo de hacer dos veces lo mismo.
Quezada explicó que habrá varios contratistas, uno para cada cuadra para dar trabajo a varias cuadrillas pero esta vez deberán cumplir con un plan previo y con la supervisión de materiales.
Las tareas se iniciaron la semana pasada en la avenida Keidel y continuarán luego en las avenidas Castaneous y Schreiber, en el barrio Otaño y Centenario respectivamente.
Allí habrá que adecuar el diseño a cada estructura porque la Schreiber es una avenida un poco más angosta que las otras dos. En todo caso en las avenidas de los barrios habrá que trabajar mucho en la forestación, que es casi inexistente.
Dentro del proyecto, financiado con la Ley 2615 de nuevos contratos petroleros, también se incluye la remodelación de la bicisenda ubicada en el noroeste, luego de la plazoleta De las Banderas en la intersección de las rutas 22 y 17. "Allí hay que respetar los árboles que son muy añejos. Al mismo tiempo se debe adaptar el espacio para que no sea posible acceder con automóviles e impedir que se estacionen los camiones a la vera de la ruta por la cercanía con el supermercado que está allí", describió.
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