La intendenta Berta Herlein aseguró que el inmueble, que tiene más de 80 años, se encuentra "muy deteriorado y se está cayendo". Entre otras mejoras, construirán oficinas para las nuevas dependencias
Cada vez que llueve intensamente se inundan numerosas oficinas como consecuencia del deplorable estado en que se encuentran las chapas del edificio comunal. Baldes, ollas, latas, canastos no alcanzan para contener tantas goteras. Computadoras, armarios y escritorios son corridos hacia otros lugares o directamente tapados con fundas o naylons para que no se mojen.
Algunas oficinas, como la de Tránsito, restringen la atención al público porque quedan anegadas. "Necesitamos imperiosamente solucionar todos esos problemas. Vamos a comenzar con la colocación de una nueva cobertura de chapas en el techo y pensamos construir tres o cuatro oficinas nuevas, el espacio lo tenemos. La localidad fue creciendo en los últimos años y el municipio quedó chico porque se agregaron nuevas áreas como Senasa, Tránsito y Producción", precisó Herlein. El proyecto incluye la construcción de rampas en el acceso principal al municipio, que desde su fundación tiene escalones, y la remodelación del despacho de la intendenta cuyas paredes presentan un estado lamentable. "Muy pronto le vamos a dar otra imagen", se esperanzó Herlein. Consultada cuándo comenzarán las refacciones respondió: "Este mes o el entrante. Primero tenemos que definir si contratamos mano de obra privada o los albañiles municipales harán los trabajos".
Laboratorio.
En otro orden, un laboratorio de análisis clínicos veterinarios se está construyendo en un casa municipal ubicada en la calle Rivadavia. El emprendimiento cuenta con la autorización del ministerio de la Producción, que aportará fondos para su terminación y equipamiento. Cuando empiece a funcionar se harán análisis para detectar triquinosis. "Esta es una enfermedad que aparece todos los años en la provincia. En nuestra zona se hacen muchos chacinados y se hace necesario tomar todas las precauciones", explicó Herlein.
El laboratorio brindará sus servicios a los pobladores de Winifreda, Mauricio Mayer y Colonia Inés y Carlota y aplicará el método de digestión encemática, que otorga más del 90 por ciento de probabilidad de encontrar el parásito que causa la enfermedad en cerdos y chanchos jabalís y se trasmite a los seres humanos cuando consumen carne cruda o mal cocida.
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