Serían unos 1.500 según la Secretaría de Transporte. El 90 por ciento de quienes los eligen saben que son autos clandestinos. Las multas para los dueños van de $ 7 mil a $ 12 mil.
Claro que, por la comodidad y la rapidez, el taxi resulta un vehículo más atractivo para el usuario pero también bastante más caro. Como una posibilidad intermedia, que conjuga una tarifa accesible con mayor confort que el colectivo, están los comúnmente llamados ‘remises truchos’. Hoy en la provincia calculan que circulan 1.500 de estos coches ilegales y son más o menos la misma cantidad los autorizados.
El dato proviene de la Secretaría de Transporte del Gobierno de Mendoza, desde donde aseguran que la cifra ha crecido considerablemente en los últimos 10 años. “Con la crisis de 2001, mucha gente a la que despidieron e indemnizaron se compró un auto y empezó a trabajarlo. El costo es mucho menor que para aquél que está inscripto como corresponde y es muy redituable como negocio. Quienes los manejan no tienen licencia profesional y eso es un riesgo para los pasajeros”, explicó Carlos Pozzoli, jefe de Inspectores de ese organismo estatal.
Es que si bien es cierto que los peligros de viajar en un auto clandestino son altos, debido a que si, por ejemplo, ocurre un accidente el seguro del auto queda totalmente invalidado, la realidad económica de muchos hace que elijan esta opción aun siendo conscientes de las posibles consecuencias. “En 90% de los casos, la gente los toma sabiendo que son remises truchos, no suben engañados. Aunque peligre su vida están dispuestos a viajar en cualquier cosa con tal de ahorrar unos pesos”, enfatizó el secretario de Transporte, Diego Martínez Palau.
Tarifa legal y trucha
Si bien resulta complejo averiguar las tarifas de viajes a diferentes puntos de la ciudad, ya que los operadores telefónicos son muy reticentes a brindar tal información (sobre todo las empresas de taxis legales), Los Andes pudo recabar algunas cifras. Trasladarse desde el centro mendocino hasta San Martín, el departamento en el que más ha proliferado la cantidad de coches ilícitos, cuesta $ 80 en una remisería trucha contra $ 150 de una legal, en ambos casos para un total de cuatro usuarios. Si la misma cantidad de pasajeros desea ir hasta el Aeropuerto El Plumerillo, subiendo en el kilómetro cero deberá abonar $ 25 ó $ 38, respectivamente. Si el destino elegido es el Mendoza Plaza Shopping la diferencia es de sólo $ 2.
"Hay muchas remiserías legales que se niegan a hablar o a brindar datos por teléfono porque también trabajan con vehículos truchos. Hemos impulsado un proyecto de ley para controlar esto. El problema es que existe una desproporción entre la numerosa cantidad de transportes clandestinos y los controles que hace el Estado”, puntualizó Martínez Palau. En tanto, desde una remisería que reconoce ser “trucha” aseguran: “Nuestros coches son más económicos que un taxi o un remís legal, o cualquier otra cosa”.
Desde marzo, la Secretaría de Transporte viene trabajando para intensificar los controles en colectivos, minibuses, taxis y remises. Para ello realizan diariamente “operativos sorpresa” en puntos estratégicos de la ciudad, con el objetivo de detectar falencias y usos incorrectos por parte de choferes y/o pasajeros. Según explica el encargado de los procedimientos, están secuestrando varios autos ilegales por mes.
“Cuando se detecta un coche trucho se lo detiene, se lo lleva a una playa y se le cobra una multa. El canon es de entre 7 mil y 12 mil pesos, y el auto debe permanecer al menos 120 días hábiles secuestrado. Para retirarlo hay que cumplir dos condiciones: pagar la sanción y esperar que se cumpla el plazo de detención, que puede durar hasta seis meses. Hay quienes no los retiran porque no les conviene. Compran otro auto y siguen trabajando igual”, remarcó Pozzoli.
Comentá la nota