Cobran con tarifas tipo 2 ó 3, no permitidas, ocultándolas total o parcialmente o marcando cuando el usuario aún no subió al móvil. Algunos clientes aún creen en la existencia de la "tarifa nocturna", inexistente legalmente.
Cobran con tarifas tipo 2 ó 3, no permitidas, ocultándolas total o parcialmente o marcando cuando el usuario aún no subió al móvil. Algunos clientes aún creen en la existencia de la "tarifa nocturna", inexistente legalmente
Remises de diferentes empresas continúan cobrando tarifas ilegales por el servicio que prestan, adulterando los odómetros de distintas formas e incluso hablando de una supuesta tarifa nocturna, que no existe en la ordenanza vigente.
Hasta que se implementen los odómetros homologados por el INTI, para lo cual el Concejo Deliberante ya aprobó un convenio marco con el organismo nacional, siguen siendo frecuentes las violaciones a la normativa y hasta a la Ley de Defensa al Consumidor que, por ejemplo, en el Capítulo II Artículo 4º establece que "el proveedor está obligado a suministrar al consumidor en forma cierta, clara y detallada todo lo relacionado con las características esenciales de los bienes y servicios que provee, y las condiciones de su comercialización", cosa que no ocurre en estos casos al violar el artefacto de medición de distancia y costo.
La forma más sencilla de engañar es encender el odómetro en tarifa tipo 2 ó 3, que derivan a un costo más alto del viaje porque marcan una ficha a menores distancias de lo permitido. La ordenanza en vigencia establece en $5,75 la bajada de bandera y una ficha de 35 centavos, marcando el reloj cada 100 metros. Este es el tipo de tarifa 1, la única permitida. Las tarifas 2 y 3 marcan a menos distancia, por ejemplo, podrían aumentar en 35 centavos la tarifa cada 70 y 80 metros, incrementando de forma irregular el precio final a pagar por el pasajero.
La Mañana fue testigo de un caso que refleja esta situación: al subirse a un móvil habilitado observó que el remisero encendió el odómetro, que estaba ubicado debajo del volante, casi sólo al alcance de su vista, y colocó la tarifa 2. Al hacerle notar esto y requerir la tarifa 1, dijo que la 2 -ilegal- "es la que estamos cobrando", negándose a cambiarla.
El coche comenzó su viaje con la tarifa no permitida aun cuando se advirtió al conductor que es una situación ilegal que puede ser denunciada. Finalmente, al llegar a destino, el reloj marcaba $9,80 pero el remisero sólo pidió $8 pesos.
En otro caso, este Diario le requirió al remisero colocar la tarifa Tipo 1, a lo que el conductor directamente pidió abandonar el vehículo.
Adulteraciones
Pese a que los odómetros cuentan con el precinto que debería garantizar la inviolabilidad del artefacto, una gran cantidad de adulteraciones se observan frecuentemente. La más simple es colocar un trocito de cinta aisladora negra tapando el número que indica el tipo de tarifa.
Otra adulteración observada últimamente es colocar un pequeño rectángulo negro por detrás del acrílico de la pantalla del odómetro -por dentro del artefacto-, tapando parcialmente el número que indica el tipo de tarifa. Se deja ver la columna de la izquierda.
Así, cuando parece que se está cobrando la tarifa 1, en realidad se ve el costado de un número 3, una tarifa mucho más alta. Cuando el pasajero cree ver la mitad de un número 1, en realidad está viendo una de las curvas del número 2 de la tarifa no permitida.
Esto se evidencia solamente viendo el odómetro de costado o en diagonal, posiciones que permiten descubrir el resto del número que realmente está puesto como tipo de tarifa.
Otra práctica frecuente se da en odómetros más pequeños, de forma prismática, los cuales muestran qué tipo de tarifa se está cobrando sólo al encenderlo, pero cuando se inició el viaje aparece únicamente el precio del viaje. En este caso, muchos conductores encienden el odómetro en tarifa 2 ó 3 antes que el pasajero suba al móvil. Entonces, al iniciar el viaje, el usuario no se percata que pagará de más.
Que el engaño no prospere depende del conocimiento del pasajero sobre lo que está permitido y lo que no, pero no siempre se da esto. Así, algunos usuarios frecuentes del servicio contaron a este Diario que "por la misma distancia y el mismo camino, nunca la tarifa es la misma", siempre utilizando móviles habilitados.
Comentá la nota