El objetivo es conseguir que el aumento entre en vigencia antes de fin de año. En provincias vecinas ya se aprobaron medidas similares.
Idéntico petitorio sería presentado también en el cuerpo legislativo municipal de la ciudad capital, con el fin de unificar montos en el conurbano Santiago-La Banda, y acomodar la situación de los trabajadores a la realidad que en los últimos meses se presentó adversa para el sector debido a los reiterados aumentos de precios de los combustibles, repuestos e impuestos.
“Está claro que la situación actual no es la misma que la de hace algunos meses atrás, cuando habíamos conseguido llevar la tarifa de $ 2,75 a $ 3. En ese tiempo hemos tenido muchos aumentos que hacen que el servicio ya no sea rentable y eso le impide a muchos propietarios de vehículos cumplir con lo que piden las autoridades, que es renovar las unidades para ajustarse a los modelos establecidos por ordenanza”, explicó Florio Trejo, uno de los referentes locales.
Los remiseros locales también tomaron como antecedente inmediato el aumento acordado esta semana en la ciudad de San Miguel de Tucumán, donde taxistas y concejales resolvieron llevar de $ 3,50 a $ 4,50 la bajada de bandera y elevar de 26 a 38 cuadras el costo cada cien metros.
“No pretendemos llevar a $ 5 como lo solicitaron los dirigentes del sindicato -amplió Trejo- porque consideramos que la mayoría de los clientes no están en condiciones de pagar ese precio, pero sí creemos que podría empezar a analizarse un valor que se acerque a nuestra realidad”.
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