Para las farmacias, la suba es insuficiente. El incremento responde a un arreglo de precios acordado entre la Nación y los laboratorios.
El vocal del Colegio de Farmacéuticos de San Luis, Enrique Capella, señaló que a través de estos pactos el gobierno nacional procura que los remedios, al ser un bien social, no se escapen en su precio y así evitar tensiones en la sociedad. Además censuró la estrategia del secretario de Comercio de la Nación, Guillermo Moreno, cuya actuación para enfrentar los problemas productivos pasa por establecer una red de regulaciones que desatiende la rentabilidad empresarial.“Todos estos aumentos se tratan con Moreno. Lamentablemente él es quién digita todo. En la Nación tenemos estos personajes que te complican la vida y los laboratorios necesariamente se ven en la obligación de tener que negociar con él” se quejó Capella. La crítica principal que hace el vocal está en que la suba de precios concedida al sector está por debajo de la pauta inflacionaria real. “Este año los sindicatos arreglaron aumentos que están en el orden del 25 al 30 por ciento. Este costo lo absorbe finalmente el propietario de la farmacia, que se ve obligado a destinar una parte de su ganancia para afrontarlo”, agregó.
Para Capella esta disparidad entre costos y ganancias obligará a muchas farmacias a "ajustarse los cinturones”, un esfuerzo que será mayor para los locales más pequeños. “Las grandes también sienten este aumento en los salarios y los servicios. Pero si hablamos del caso más normal, aquél donde el propietario sólo cuenta con un empleado, el lápiz se va a tener que ajustar mucho más”, distinguió. con Moreno. Lamentablemente él es quién digita todo. En la Nación tenemos estos personajes que te complican la vida y los laboratorios necesariamente se ven en la obligación de tener que negociar con él” se quejó Capella. La crítica principal que hace el vocal está en que la suba de precios concedida al sector está por debajo de la pauta inflacionaria real. “Este año los sindicatos arreglaron aumentos que están en el orden del 25 al 30 por ciento. Este costo lo absorbe finalmente el propietario de la farmacia, que se ve obligado a destinar una parte de su ganancia para afrontarlo”, agregó.
Para Capella esta disparidad entre costos y ganancias obligará a muchas farmacias a "ajustarse los cinturones”, un esfuerzo que será mayor para los locales más pequeños. “Las grandes también sienten este aumento en los salarios y los servicios. Pero si hablamos del caso más normal, aquél donde el propietario sólo cuenta con un empleado, el lápiz se va a tener que ajustar mucho más”, distinguió.

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