Los investigadores no confirmaron a qué hora estaba programada la explosión, pero aseguran que la segunda bomba que fue desactivada tenía un gran poder de destrucción. Analizan los restos del artefacto explosivo que le causó la muerte al empleado municipal.
Un mecanismo de relojería fue utilizado para hacer detonar la segunda bomba que fue hallada este martes en una sucursal de la empresa Telefónica en Cipolletti, aunque los investigadores no dieron a conocer aun la hora en la que estaba fijado el reloj para que detonara el explosivo.
Se cree que en un mecanismo similar fue el que se utilizó en la bomba que explotó, aunque es materia de investigación si el artefacto estalló por ese reloj o si el infortunado empleado municipal lo tocó y produjo la deflagración.
De acuerdo por lo informado por la policía y las autoridades de gobierno, las bombas fueron construidas con garrafas. La que explotó estaba fabricada con una de 10 kilos, mientras que para la segunda se utilizó una de 3 kilos.
Es casi una certeza que para la fabricación de de ambas bombas se haya recurrido a la pólvora como material inflamable, pero se esperaban las pericias para confirmar fehacientemente que este explosivo fuera el elegido para que exploten ambos artefactos.
“Las bombas eran de alto poder”, reconocieron las autoridades en conferencia de prensa. Creen que los explosivos fueron construidos por gente con experiencia en el tema y tenía como objetivo causar una gran destrucción. Tanto para las autoridades políticas como las policiales, se trató de un atentado “terrorista”.
En horas del mediodía de este martes, el presidente del Concejo Deliberante de Cipolletti, Abel Baratti, ofreció una conferencia de prensa junto al ministro de Gobierno de la provincia, Diego Larreguy y el jefe de la Departamental Quinta, Yves Vallejos. El intendente de Cipolletti, Alberto Weretilneck se encuentra de vacaciones fuera de la provincia, pero tenía previsto regresar en las próximas horas.
“Perdió la vida un compañero, repudiamos este acto de violencia, desde el Ejecutivo, Concejo Deliberante, Consejo de Seguridad, nos solidarizamos con la familia de Juan Maciel (60 años)”, dijo y aseguró que “esto no nos va amedrentar, mañana vamos a acompañar a la familia de este trabajador e invitamos a lo vecinos. Este salvajismo, este atentado terrorista, lo condenamos duramente desde el gobierno municipal”.
Se ratificó el asueto “desde las 12 de hoy (martes) y hasta el jueves, no habrá recolección de residuos” por el hecho que “enlutó a la familia municipal”.
Por su parte, Vallejos evitó brindar precisiones sobre la investigación –aún en curso- y las principales hipótesis. El accionar de un grupo terrorista chileno (por el mecanismo de las bombas) y un ataque específico a la Policía son dos de las principales teorías. Esta última “porque la bomba de Telefónica iba a la comisaría Cuarta”, según la hipótesis de varios efectivos consultados al respecto. Estiman que la bomba que detonó y mató a Maciel “explotó antes de tiempo” y que los autores del atentado habrían abandonado el artefacto.
Larreguy, en tanto, aseguró que “la condena del gobierno provincial ante semejante hecho, así lo manifestó el gobernador. Es un atentado de características terroristas. Son de fabricación casera, pero son confeccionadas por gente que sabe”.
Gendarmería, Policía Federal, de Río Negro y Neuquén y la secretaría de Estado de la Nación, trabajan en las distintas líneas de investigación junto a Gustavo Herrera, titular del juzgado de Instrucción Nº 6.


Comentá la nota