Reliquias del automovilismo arrancaron suspiros en Brown

Reliquias del automovilismo arrancaron suspiros en Brown
La Plaza Brown, de Adrogué, fue ayer el escenario de la largada del Primer Gran Premio Nacional de Baquets "Ernesto Hilario Blanco", una competencia que concluirá el domingo en Rosario, después de 400 kilómetros que estarán signados por el recuerdo. Ante cientos de vecinos, estudiantes y autoridades comunales, el Club de Amigos de Automóviles Antiguos (C.A.deA.A) expuso sus autos y despertó pasiones.
"Estos sueños se pueden hacer posibles por los socios que nos acompañan siempre”, aseguró el titular de la entidad, Carlos Comba, en diálogo con Info Región.

En un nuevo homenaje al Primer Gran Premio Nacional de Baquets "Ernesto Hilario Blanco" los miembros del Club de Amigos de Automóviles Antiguos (C.A.deA.A)de Lomas de Zamora volvieron a hacer rugir los motores en la Plaza Brown, de Adrogué, en lo que fue el inicio de una competencia que se extenderá hasta el domingo, cuando lleguen a Rosario después de haber corrido 400 kilómetros.

"El espíritu del Gran Premio es reeditar las condiciones en que se realizaban las competencias que nutrieron la historia automovilística nacional. Así es como se competirá por los caminos de entonces con máquinas como las de aquél momento", explicaron desde la Comuna, esa vez escenario de la largada.

El Primer Gran Premio Nacional de Baquets “Homenaje a Ernesto Hilario Blanco”, evoca a las primeras competencias de velocidades que se realizaron en el país entre 1920 y 1930, y es organizado por el Club Amigos de Automóviles Antiguos de Lomas de Zamora.

Rodeado de chicos de cuarto y quinto grado del Escuela 1 de Adrogué, estaban las ocupé y baquets originales, con sus pilotos vestidos de la época y toda la magia que imprimía el recuerdo.

Entre ellos, se destacó el histórico REO, el automóvil original de Ernesto Blanco, uno de los legendarios pilotos de comienzos del siglo pasado. En 1936 ganó seis de las 12 carreras en rutas abiertas y de tierras.

“Como club nos gusta que las máquinas estén en marcha y siempre estamos dispuestos a ir a los eventos para poder pasear con nuestros autitos. Estos sueños se pueden hacer posibles por los socios que nos acompañan siempre”, afirmó emocionado, Carlos Comba, presidente del C.A.deA.A.

Por su parte, el intendente Darío Giustozzi -presente en el evento- aseguró que lleva “los fierros en la sangre” porque su niñez estuvo muy relacionada con el automovilismo gracias a su padre, Carlos Giustozzi, un aficionado al deporte.

“Yo era muy chiquito, como ustedes,(en referencia a los niños que estaban presente) cuando mi papá andaba en un auto de carrera hecho un loco, le decían ‘el loco Giustozzi’ y me llevaba adentro del auto con un ruido terrible”, expresó.

En tanto, el intendente se comprometió a que “algunos días del año se pueda hacer un paseo con estas máquinas, un circuito, en las calles empedradas que tanto se relacionan con los fierros”.

Según explicaron los organizadores "la competencia por el Gran Premio, se correrá en dos etapas".

"La primera noche se hará un descanso en la localidad de Salto, ubicada en la provincia de Buenos Aires", especificaron.

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