El gastronómico Luis Barrionuevo (foto) fue el principal opositor político de Néstor Kirchner en la Provincia y en el orden nacional.
Pero no tan solo fue una pelea menor. El gastronómico llegó hasta dividir a la CGT, quedándose Hugo Moyano con el oficialismo.
Y en los discursos, Barrionuevo aseguraba que Kirchner iba a "ir preso" cuando se les termine la estadía en la Rosada.
Claro que el ex presidente no se quedaba callado y le respondía con ironía y sarcasmo al gastronómico. Aunque, quizás, el accionar de Kirchner en su enfrentamiento con Barrionuevo, quedaba plasmado en las estrategias del santacruceño para dejar fuera de la cancha política al gastronómico.
En junio de 2009, Kirchner mandó a intervenir al PJ local -conducido por el barrionuevismo- para dejarlo fuera de la elección a Barrionuevo. Para eso, nombró interventor al diputado nacional tucumano Ignacio Vargas Aignasse, que cumplió al pie de la letra las órdenes de su jefe político.
El proceso electoral se judicializó, pero Barrionuevo quedó terminando fuera de la compulsa y el candidato por el peronismo kirchnerista terminó siendo Dalmacio Mera, que pudo entrar a partir de la polarización de la elección con el oficialismo.
Con Saadi
Con Ramón Saadi tampoco logró congeniar del todo Kirchner. Recién en 2008 hubo un claro acercamiento del ex gobernador al matrimonio Kirchner, cuando su voto a favor de las retenciones podría haber sido clave. Pero al quedar empatados en la histórica sesión del Senado por la resolución 125, el desempate en manos de Julio Cobos fue un duro golpe para el Poder Ejecutivo.
Saadi quería la reelección en la banca, acuerdo que finalmente no se concretó y caducó la exigua relación con los K.






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