La cúpula de la CGT que encabeza Hugo Moyano manifestó nuevamente ayer su "descontento" porque el movimiento obrero "no ha sido tenido en cuenta" por la presidenta Cristina Fernández para el armado de las listas de candidatos de cara las elecciones de octubre próximo.
Fuentes de la CGT consultadas sobre si estaban descontentos con la conformación de las listas, con una muy escasa presencia de candidatos provenientes de la CGT, respondieron: "Más vale que sí, porque el movimiento obrero no ha sido tenido en cuenta".
Casi al mismo tiempo en que los hombres de la CGT expresaban sus quejas por quedar afuera de las listas de candidatos, la presidenta expresó: "En nueve meses pasé de ser un títere de doble comando a deprimida crónica y ahora, en los últimos tiempos, autoritaria rebanadora de cabezas de utópicos candidatos".
"Seguro que en las próximas semanas algo más se les ocurrirá", prosiguió la jefa del Estado en su discurso, donde anunció la promulgación de la nueva ley contra la trata de personas (ver página 17).
Objetivo de máxima. Durante el cierre del plenario cegetista, Moyano aseguró que "no es suficiente que el trabajador esté organizado para movilizarse, protestar o discutir paritarias, sino que tiene que buscar definitivamente llegar al poder".
"Solo desde el poder se modifican las cosas, no desde la presión con la que se pueden corregir algunas cosas, pero no se las modifica. Tenemos hombres con la suficiente capacidad para sentarse en la Casa Rosada", enfatizó el dirigente camionero, quien por las dudas, reiteró: "Ese es el objetivo que tenemos que buscar".
Un largo batallar. Previamente en su exposición, el secretario de Capacitación de la CGT, Juan Carlos Schmid, graficó el disgusto de los sindicalistas al expresar que "hay una gran parte de la sociedad que cree que esto se edificó del 2003 para acá, pero no es menos cierto que a lo largo de 18 o 20 años hemos batallado con distinta suerte para lograr que ese lugar sea destinado a la clase trabajadora".
"Esto no ha sido descubierto en la última etapa, forma parte de nuestra historia, de nuestras victorias, de nuestras derrotas, de nuestras esperanzas y de los sueños de los hombre que nos precedieron en la lucha", dijo el titular de Dragado y Balizamiento.
Schmid recordó que el movimiento obrero "es portador de una historia que está detrás nuestro, no es que llegamos a la política en el 2003, somos la consecuencia de un largo camino de lucha".
Se preguntó entonces si "¿es realmente esta la etapa superadora del peronismo? Quién lo sabe. ¿Podemos decir eso en apenas ocho años de nuestro desarrollo o habrá que mirarlo más hacia la perspectiva en el futuro para ver si queremos ir hacia la profundización del modelo", añadió.
De lo nuevo y lo bueno. A su turno Facundo Moyano, uno de los hijos del titular de la CGT, coincidió con Schmid al expresar que "entendemos que no existe lo nuevo sin reivindicar lo bueno, por eso cuando nos hablan de nuevo o viejo sindicalismo decimos que nosotros no somos lo nuevo, sino la continuidad de aquellos que lucharon y dieron la vida por la patria".
"Creemos que el paso inevitable del movimiento obrero no se reflejó en las listas de candidatos, esa es una cuestión que hay que analizar en profundidad. Entendemos que las listas no reflejan la representación real de todas las fuerzas que conforman el movimiento nacional", añadió el sindicalista.
No obstante, Facundo Moyano remarcó que "vamos a seguir acompañando este proceso porque concebimos como el único camino que puede llevar a la solución de los grandes problemas que todavía existen".
Tibios
La ministra de Industria, Débora Giorgi, dijo ayer que “este no es un momento para tibios” y aseguró que la candidatura de la presidenta Cristina Fernández “enfrenta los intereses de las corporaciones”. La funcionaria subrayó que la postulación de la presidenta “afecta los intereses de quienes pretenden volver a la Argentina endeudada”.





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