Las exenciones impositivas no son ni buenas ni malas por sí mismas. Simplemente hay casos en los que son bien otorgadas y otros en los que no se llega a entender el espíritu de la decisión tomada.
Pero más complica encontrar una explicación lógica, cuando es el mismo Poder Ejecutivo, que constantemente acepta beneficiar con decisiones similares a empresas que facturan mucho dinero, el que le niega el beneficio a una contribuyente con serios problemas económicos y familiares.
Las exenciones pueden cumplir un papel noble al momento de conseguir que importantes empresas se radiquen en lugares que sean beneficiosos para ellas y para el resto de la población, creando además nuevos puestos de trabajo, como sucede en el caso del Parque Industrial de nuestra ciudad. Gracias a la Ley de Promoción Industrial, las empresas que se instalen allí gozarán de entre siete y diez años de exenciones en tasas municipales de Seguridad e Higiene y de Alumbrado, Barrido y Limpieza.
O pueden ser difíciles de comprender, como en el caso en el que, a pesar de un informe negativo de la Contaduría Municipal sobre el controvertido proyecto de ordenanza que establecía condonarle una importante deuda de tasas a la empresa Supermercados Toledo, la misma se lleva adelante sin brindar demasiadas explicaciones.
En los últimos meses, el Gobierno municipal le condonó la deuda también a los empresarios pesqueros, que no deberán pagar unos $40.000.000 que adeudan en concepto de Tasa de Inspección Veterinaria. En la lista de los favorecidos aparecen empresas como Moscuzza, Coomarpes, Giorno, Solimeno y Barillari. También le perdonó la deuda de la Tasa por uso de espacio público a la Industria Naval, de la cual el actual secretario de Producción, Horacio Tettamanti, es presidente.
Este tipo de condonaciones arbitrarias son consideradas una burla para los vecinos que fueron intimados y obligados a entrar en moratoria, o caso contrario se verían involucrados en un juicio con la amenaza de el remate de sus casas. Hablamos de este tema con el contador José Cano, concejal de nuestra ciudad.
Noticias & Protagonistas: ¿Cómo se explica que el intendente Pulti se niegue a condonar una deuda de tasas municipales, perteneciente a una familia que se encuentra en una situación económica grave, cuando ha otorgado dicho beneficio a empresas por todos conocidas hace muy poco tiempo?
José Cano: Cuando me reintegré a mi tarea en el HCD, encontré que había un veto del Intendente a una ordenanza que sacó el cuerpo legislativo por unanimidad, en el caso de una señora que no encuadraba exactamente con las condiciones requeridas: la valuación fiscal de su propiedad superaba el límite establecido. La señora concurrió nuevamente con su pedido, explicando su situación al Concejo Deliberante, y comprendimos que las circunstancias actuales hacen que algunos requisitos deban ser reconsiderados. Por unanimidad le otorgamos la exención de la tasa.
N&P: ¿La deuda de la contribuyente era muy grande?
JC: Yo no recuerdo bien, pero creo que eran 5.000 ó 7.000 pesos. Al tiempo, cuando me reintegro a mi trabajo, me encuentro con que esa ordenanza unánime sancionada el 8 de julio en la que yo no pude estar presente, había sido vetada. La verdad es que me movió a pensar en “el mundo del revés” de María Elena Walsh, porque le otorgamos una quita de 600.000 pesos al supermercado Toledo, se condonó una deuda al sector de la pesca, a clubes deportivos de Mar del Plata por deudas que mantenían con el EMDER por cifras mucho mayores, y a esta pobre señora se le vetó la exención ya promulgada por el HCD. Evidentemente estamos en el mundo del revés.
N&P: En este caso del veto del Intendente, ¿fue en contra de sus propios concejales de Acción Marplatense?
JC: Por supuesto, el voto en el Concejo había sido unánime.
N&P: ¿Qué argumentos utilizó Pulti para negarle la exención a esta señora?
JC: Bueno, yo no tengo en mis manos el expediente en este momento, pero habla de que la presentación se inicia en 2007, que alguna encuesta socioeconómica no la encontró cuando fueron a su casa porque no estaba en la ciudad, ese tipo de elementos. Afirma que no reúne todas las condiciones requeridas, que la señora tiene una jubilación que supera por poco el mínimo, pero lo que no tuvo en cuenta es que también se da la circunstancia de que esta contribuyente tiene a su cargo un nieto discapacitado, y eso es una circunstancia fundamental, y que todos los concejales creímos que eran entendibles. Pero el Intendente, por esas mismas razones, lo vetó. Me pregunto cuántas veces se habrá intimado a empresas como Toledo. Yo, personalmente, intimé a la gente de pesca, y sin embargo al tiempo los eximieron del pago de las tasas.
N&P: No sorprende, es la continuación de una historia. ¿No es el momento de revisar algunos de los criterios tenidos en cuenta en las encuestas y que tienen origen en la década del 70, cuando la sociedad era totalmente diferente? Hace cuarenta años no era tan normal como ahora que una abuela estuviera a cargo de un nieto enfermo.
JC: Sí, es un hecho que la sociedad cambia y las normativas tienen que acompañar esos cambios. Lo que me sorprendió es que esta circunstancia se diera tan cerca en el tiempo de actitudes tan diferentes, totalmente disímiles.
N&P: Eso tiene una explicación simple: pasa por el hecho de que un político tenga o no la sensibilidad necesaria.
JC: Estoy totalmente de acuerdo.

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