Con la intervención estatal, el abastecimiento de combustible comenzó a normalizarse. Pero el “veranito” terminó y la escasez se hace sentir.
Sin embargo, este mejoramiento en el nivel de reservas de los estacioneros, que derivaron en una menor cantidad de colas en los surtidores con combustible, no duró más de 25 días. Desde hace un par de semanas, todo volvió a la “anormal normalidad”: la escasez.
“Hubo un veranito de tres semanas después de la nacionalización, cuando mejoró mucho el abastecimiento; pero en este momento ya está muy restringido de nuevo”, dijo ayer a Día a Día Raúl Castellano, presidente de la Federación de Expendedores de Combustible y Afines del Centro de la República (Fecac). “La falta se siente en lo que son las naftas y fundamentalmente en la súper”, confirmó el dirigente empresarial.
“En el caso del gasoil, no es tan evidente la escasez porque la demanda ha disminuido un poco y –en general– estamos teniendo gasoil disponible de todas las compañías”, aclaró. Para Castellano, por más que YPF sea estatal, “no se puede hacer milagros, porque la empresa –en definitiva– es la misma”.
Respecto de los famosos cupos de litros por estación, que se mantienen congelados desde hace años y que son la principal causa de la escasez, Castellano confirmó que han vuelto a respetarse. “Se habían liberado por un tiempo, pero ya se ha vuelto a la situación de antes”, lamentó.
Preocupación. El paro de Camioneros, que entre jueves y viernes afectó a las transportadoras de caudales en todo el país, podría trasladarse esta semana a la distribución de combustibles. “Están muy preocupados en las compañías petroleras por la posible medida de los Camioneros en el sector”, alertó Castellano.
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