Pese a las resistencias internas y externas, en el Ejecutivo confían que se trate antes de fin de año
Los cambios en el texto apuntan a recoger planteos de legisladores de la oposición y contemplan la inclusión de cláusulas para incrementar el grado de autonomía de los municipios en el proceso de descentralización, para delimitar claramente la conformación de las distintas regiones en que se dividirá el territorio bonaerense y para introducir mecanismos compensatorios hacia los distritos más pequeños.
El proyecto, elaborado por el presidente del Grupo Bapro, Santiago Montoya, prevé conformar entre 8 y 12 regiones administrativas que recibirán sus propios presupuestos, las "facultades operativas y de ejecución" para llevar adelante políticas públicas y la transferencia de "servicios y recursos".
Los avances en la tarea legislativa en torno al proyecto impulsado por la administración de Daniel Scioli contrastan con el panorama adverso que se le abre a la iniciativa en medio de un año electoral, con poca actividad en las cámaras. Y con la particular situación abierta en las bancadas oficialistas tras el cierre de las listas, que generó malestares y enconos.
Con todo, desde el Ejecutivo confían en la posibilidad de conseguir que el proyecto sea aprobado por Diputados antes de fin de año. E incluso se animan a arriesgar una fecha: "puede ser la primera sesión después de las elecciones", dicen.
El propio Montoya reconoce que la coyuntura muestra "turbulencias" desde el punto de vista político. "Hay quien dice que los legisladores oficialistas que están enojados por las listas no lo van a acompañar. Pero no nos olvidemos que somos justicialistas y tenemos como lema que el que gana conduce y el que pierde acompaña. Es un error creer que desde nuestros bloques nos van a sacar apoyo", afirma.
Sin embargo, las expectativas oficiales chocan contra las previsiones de la oposición, que califica "imposible" lograr los consensos necesarios para aprobar la norma durante este año.


Comentá la nota