El Plan de Regionalización, la gran ambición de Daniel Scioli para su casi seguro segundo mandato, genera contrapuntos entre kirchneristas puros y sciolistas, que van a fondo con el proyecto. Detrás, asoman más cambios, como el segundo paso que propuso el diputado Mariano West: reformar la constitución
“Es el eje de gestión de los próximos cuatro años”, dicen en calle 6 de La Plata, donde no cayeron para nada bien las dudas que sentó el compañero de fórmula de Scioli, Gabriel Mariotto, lo que enfría aún más la relación entre ambos.
Otros referentes k pusieron voz a las dudas que en el kirchnerismo duro crea el proyecto sciolista. "Coincido con el espíritu que se expresa en los fundamentos de la ley sobre la necesidad de acercar el Estado a la gente; lo que hay que analizar es si la regionalización administrativa es la herramienta adecuada para ello", sostuvo la Diputada bonaerense del kirchnerismo, Sandra Cruz.
Firme en su convicción, Scioli sumó al Jefe de Gabinete, Alberto Pérez, a la cruzada por la regionalización.
“El éxito de la regionalización radica en desburocratizar la administración, en reducir tiempos y costos, en acercar los servicios del Estado a la comunidad y consolidar un Estado inteligente y en red en sus tres niveles (nacional, provincial y municipal), para asegurar la sinergia de recursos y que éstos lleguen efectivamente a quienes los necesitan”, expresa un párrafo del borrador de la ponencia que hará el ministro en el Foro Mundial de Regiones (World Regions Forum -WRF-), a llevarse a cabo en Milán entre el 28 de septiembre y el 3 de octubre.
“El desafío de un gobierno moderno, dinámico e inteligente es que los vecinos tengan más incidencia en la decisión de las obras de infraestructura más importantes de su distrito”, indica otra parte del apunte. También que “fortalecer las regiones productivas, las sanitarias, extender las universidades a todo el territorio, aumentar la oferta educativa orientada a la producción regional, es parte del desafío de la regionalización”.
Pero, sin dudas, el primer soldado en esta guerra es el presidente del Grupo Banco Provincia, Santiago Montoya, quien en Moreno expresó que "el Plan de Regionalización es una política de Estado estratégica y nos garantiza un crecimiento con equidad. Vamos a potenciar la obra pública y las políticas productivas".
"El Gobernador Daniel Scioli está convencido que esta es la forma más eficaz de acercar las soluciones que brinda el Estado a la gente", aseveró Montoya durante la Primera Jornada Metropolitana del Plan de Regionalización, realizada en la Universidad de Moreno.
Pero además de los conceptos de Montoya, del intendente local Andrés Arregui y de la ministra Cristina Álvarez Rodríguez, quedaron flotando en el aire las palabras del diputado nacional y candidato a la intendencia de Moreno, Mariano West.
West, favorito para las elecciones de octubre, señaló que en el contexto político provincial "estamos ante una oportunidad histórica".
Y que por ello "es el momento para reformar la Constitución de la Provincia", disparó, al tiempo que afirmó que "debemos modernizar el Estado". "Y el Plan de Regionalización es una excelente herramienta para ello, pero debemos dar un paso más: tenemos que concretar una reforma Constitucional para profundizar los cambios", dijo, dejando más preguntas que respuestas.
El interrogante macro es hasta dónde podrá avanzar Scioli en su sueño regionalizador y si eso, además, puede justificar y dar lugar a reformas más profundas, como una reforma constitucional.







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