En las filas del titular saliente, Miguel Arena, habrá un encuentro inminente para definir el futuro. Planean "blanquear" el final de las negociaciones frustradas con el Cesso. Convocarían a elecciones y sólo les resta definir quién será el reemplazante del líder que los agrupa.
Entre el miércoles y el jueves, los 22 gremios alineados bajo la figura del ex titular Miguel Arena resolverían dar por cerrado el diálogo con los integrantes del Centro de Estudios Sociales y Sindicales (Cesso) y solicitar a la cúpula nacional de la CGT que "baje" a Olavarría y oficialice el llamado al acto eleccionario.
El oficialismo descuenta un triunfo en la votación y, a esta altura de los acontecimientos, la única incógnita pasa por saber quién será el nuevo secretario general. Arena confirmó ayer a EL POPULAR que no abandonará su postura inicial, de dar un paso al costado, "y dejarle el lugar a alguien más joven, que asegure el recambio dirigencial".
Aunque Lucas Newbery fue la carta que el arenismo mantuvo con el correr de las reuniones, el conductor de Soegype (playeros de estaciones de servicio) decidió bajar su postulación, después de haber acusado el desgaste que le generaron las idas y vueltas de las últimas semanas.
El enfrentamiento entre los ex integrantes de la CGT y los miembros del Cesso no encontró solución. Las partes no lograron acordar y hoy Arena siente que "no puede haber arreglo con tanto egoísmo y soberbia en el medio. Pero tampoco se puede seguir con esta situación de acefalía. La CGT tiene que volver a funcionar, más allá de quien sea el que la dirija. Y nuestra postura es seguir adelante con la decisión de la mayoría". Así le abrió la puerta a la inminente convocatoria a elecciones.
Desde el Cesso, habían anticipado que, sin acuerdo, no concurrirían a votar y que sólo formarían parte de la CGT si la conducción quedaba a cargo de una comisión consensuada. "Si algunos gremios no se presentan a las elecciones, será problema de cada uno de ellos. Pero hay que resolver rápidamente esta situación porque hay muchos trabajadores que no están amparados por ningún gremio y necesitan el auxilio de la CGT en cada conflicto que aparece", remarcó Arena.
Mandato nacional
La CGT Regional está acéfala desde el 25 de julio a las 19.30, momento en el que concluyó el mandato de Arena. El jueves pasado, se desarrolló un plenario nacional del movimiento obrero en Capital Federal y por Olavarría concurrió el dirigente Esteban Rivarola (Suteaga), que viajó a la cita con mandato de Arena.
Rivarola se encontró con que las mismas internas que impiden el acuerdo local se repiten en la mayor parte de las delegaciones regionales. "Omar Viviani (Taxistas) dio la orden que las delegaciones se mantengan unidas, que se dejen de lado las diferencias, porque después que pasen las elecciones, vamos a estar todos juntos", contó el enviado local.
Y también comunicó que los representantes de las distintas delegaciones recibieron una clara "bajada de línea", de parte de Viviani, Hugo Moyano y Antonio Caló, quienes encabezaron el plenario: "que el gremialismo tiene que participar en política, ya sea a través de las 62 Organizaciones, o de la Corriente Peronista Sindical", contó.
De regreso a Olavarría, Rivarola también se prepara para la reunión en la que el oficialismo concretaría el llamado a elecciones. "Las negociaciones fueron claras y ya están agotadas. El Cesso propuso a Jorge De Crecchio (Camioneros), nosotros aceptamos, pero él después dijo que no podía agarrar porque no tenía tiempo. Entonces elegimos a nuestro hombre, Lucas Newbery, para que fuera a la cabeza. Pero ellos lo rechazaron. Además, todo este tire y afloje, y las críticas que recibió, lo desgastaron. Por lo tanto, en la reunión de esta semana veremos quiénes están disponibles, y entre ellos elegiremos al que mejor nos parezca para ocupar el puesto", adelantó Rivarola.
¿Cuáles serán los próximos pasos? Si en el encuentro, los gremios oficialistas resuelven ir a elecciones, "llamaremos a Viviani, que es el encargado de las delegaciones del interior, para que venga y haga el llamado formal", dijo.
Las elecciones serían un trámite formal para imponer un nombre del arenismo en la cúpula, ya que el oficialismo cuenta con el acompañamiento de 22 gremios, sobre un total de 34. Ni siquiera un cambio de postura del Cesso, si se presentara a votar, alcanzaría para cambiar un resultado que en el ambiente todos consideran "puesto". Pero ni Arena ni Rivarola rechazaron ayer que el liderazgo pueda quedar en poder de algún independiente que desee sumarse a la CGT. "Por ahí a último momento sale otro nombre, y por ahí tiene el acompañamiento de todos", dijo Arena para dejar la puerta abierta.



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