Regatas muy cera de cuartos de final

En un final que mantuvo con los pelos de punta a los presentes, el equipo del parque Mitre cantó victoria (86-81 en suplementario) sobre Atenas y quedó 2 a 0 en la Reclasificación. Así, irá tranquilo a Córdoba para intentar cerrar la serie o tendrá un desempate en Corrientes.
Sufridísimo. Emotivísimo. Emocionantísimo. No son exageraciones. El segundo partido de la serie de Reclasificación entre Regatas y Atenas tuvo todos los condimentos. Y quedó del lado correntino por 86-81, después de un tiempo suplementario dado que habían igualado en 71 al cabo del período regular.

De este modo, el equipo del parque Mitre quedó a un paso de los cuartos de final de la Liga Nacional de Básquetbol, con la chance histórica de privar al “griego‘” de meterse en dicha instancia, algo que ocurrió una sola vez (LNB 2007/08) en toda sus campañas en la elite.

Con el 2 a 0 en la serie, ahora Regatas intentará sellar el destino de la misma en Córdoba, donde continuará la contienda el próximo fin de semana. No obstante, en el caso de no triunfar en calidad de visitante, tendrá el derecho de resolver de nuevo como local la llave el miércoles 28 del actual.

Cumpliendo con la máxima que dice que en playoffs no se dan dos juegos iguales, Atenas salió con una actitud más combativa a jugarle anoche a Regatas e intentó asumir el protagonismo con el manejo de Lábaque en la base y un goleo muy bien repartido, que dejó en claro su ataque “democrático”, donde todos los intérpretes se sintieron cómodos.

Regatas, sin la intensidad del viernes en el arranque, también tuvo diversidad en ofensiva pero no estuvo tan sólido en su aro propio. Aún así, empezó con rachas el partido: 10-4 se adelantó Atenas y enseguida 12-10 pasó al frente Regatas. Pero la ventaja de 17-12 al cabo del primer cuarto el “griego” cordobés la justificó porque jugó concentrado y con reiteradas rotaciones en los cambios de marcas confundió el camino del local, que encima dilapidó mucho en la línea de libres (7/13 en la etapa).

La regularidad de Lábaque en el goleo le valió al visitante para sacar diferencia de 22-13 transcurridos dos minutos. Regatas no encontró la fluidez de sus últimas presentaciones, pero al menos sacó rédito cuando le hizo llegar la pelota al poste bajo a Kante (10 puntos) y después fue Quinteros (también diez) el que tomó la posta para no dejar escapar a Atenas, que dañó además mediante el tándem Rivero-Humphrey (13 entre ambos).

De todos modos, arrebatos de guapeza, en los dos costados de la cancha, sirvieron para que el dueño de casa fuera al entretiempo apenas un doble abajo: 36-38.

Después del descanso largo, Romano volvió con gran ímpetu y su energía, no sólo para discutir los rebotes sino también para mandarse con decisión en ofensiva, significó un “plus” para Regatas, que pudo tomar las riendas en el marcador. Claro que fue de manera esporádica porque Melvin se despachó con tres triplazos consecutivos para sostener al frente al “griego” (58-55).

Sin embargo, el lastre de faltas era un complejidad para Atenas (cuatro acumulaban Humphrey y Sucatzky, tres Lloreda y Lábaque). Y Regatas, cuando no encontró su mejor versión, sacó a relucir la estirpe de guapo a través de Martínez, quien con dos “bombazos” le dio vida a su equipo, que consiguió ir a la prórroga luego de defender bien la última bola previo libre fallido por Quinteros.

No obstante, Paolo se reivindicó con un triple en el arranque del suplementario. Otro doble de Roe estiró la ventaja. Atenas no se rindió y Lábaque tiró del carro junto a Melvin. Pero Martínez se robó todos los aplausos con un triple vital en el desenlace y fue el golpe psicológico que terminó de derrumbar a Atenas y dejó bien parado a Regatas.

Comentá la nota