Refuerzan la seguridad en Río de Janeiro

Tras el ataque narco a un hotel de lujo.
RIO DE JANEIRO.- La policía de Río de Janeiro reforzó ayer los patrullajes en las favelas próximas al barrio residencial de São Conrado, un día después de que un grupo de narcotraficantes irrumpiera en un hotel de lujo de ese barrio y se enfrentara a tiros con la policía después de mantener como rehenes a 35 personas, entre ellos, cinco turistas.

Más de 70 turistas anticiparon ayer su salida o cancelaron sus reservas en el hotel Intercontinental, escenario del ataque narco.

"Es evidente que este hecho es preocupante; su repercusión internacional puede afectar seriamente la imagen de la ciudad que va a organizar el Mundial de 2014 y las Olimpíadas de 2016, porque la seguridad de Río no está garantizada", dijo Felipe Gomes Pereira, investigador de la Universidad Estatal de Río de Janeiro. Según Gomes Pereira, la imagen de la ciudad venía recuperándose "poco a poco" después de los sangrientos enfrentamientos entre narcotraficantes y policías en octubre de 2009.

El presidente Luiz Inacio Lula da Silva ofreció ayer, a través del Ministerio de Justicia, el envío de tropas federales a Río de Janeiro, pero el gobernador Sergio Cabral desestimó la propuesta, al considerar que la pollicía del estado de Río tenía la situación bajo control después de los enfrentamientos del sábado, que sembraron el pánico en la ciudad y dejaron un saldo de una presunta narcotraficante muerta y cinco personas heridas, cuatro de ellas, policías. A los diez narcotraficantes detenidos se les incautaron nueve fusiles y varias pistolas y granadas.

Las favelas de Rocinha y Vidigal (de donde salió el grupo de criminales) vivieron ayer una situación de aparente calma, según informó la Policía Militar, que ayer divulgó un video que muestra el momento de la rendición de los diez narcotraficantes que irrumpieron en el hotel. Cabral anunció que en los próximos meses el plan de pacificación de favelas que desarrolla su gobierno llegará hasta los barrios marginales de Rocinha y Vidigal, en el sur de la ciudad.

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