La reforma constitucional de Pérez divide las aguas en la oposición

El gobernador electo quiere una transformación integral de la Carta Magna, mientras el PD y la UCR disienten.

El reciente anuncio del gobernador electo, Francisco Pérez, acerca de la necesaria reforma constitucional para alcanzar algunos objetivos en su próxima gestión ya divide las aguas dentro de la oposición. Es que, durante su viaje a Buenos Aires y en diálogo con medios de comunicación nacionales, Paco Pérez, confirmó a la agencia DYN que encolumnará su gestión "con el proyecto nacional y popular" de la presidenta Cristina Kirchner y anunció que buscará reformar la Constitución provincial, que no admite la reelección en cargos ejecutivos.

El justicialista aseguró, también, que el 9 de diciembre iniciará una administración de "gobierno abierto" con diálogo con la oposición y que creará el consejo económico, educativo, productivo y del trabajo para trabajar "fuertemente" con el sector gremial en temas salariales y laborales. De hecho, el futuro gobernador inició en los últimos días una serie de encuentros con los jefes de las comunas comandadas tanto por el radicalismo como por el Partido Demócrata.

"Después pasaré a los diputados nacionales, lo mismo hace mi compañero de fórmula, Carlos Ciurca, con los legisladores provinciales, y ya abordando temas como la reforma política y la reforma de la Constitución", le contó a la agencia de noticias DYN. Consultados por este diario, el presidente del Partido Demócrata, Andrés Grau, y el titular de la UCR local, César Biffi, mostraron posturas radicalmente opuestas a la hora de evaluar el mensaje del gobernador electo. Si bien ambos están de acuerdo con el diálogo y consenso que plantea el oficialismo, no comparten la misma idea respecto de una reforma de la Constitución.

Desde el PD, Grau aseguró que no concibe una discusión de este tipo (la reforma constitucional), ya que lo considera "peligroso" para los mendocinos. "Nosotros creemos en la reforma parcial o acotada de la Constitución. No solamente se debe discutir entre partidos, sino con toda la sociedad. Caso contrario, se corre el peligro de hacer una reforma a medida de la corporación política y no de la sociedad mendocina", se explayó el presidente ganso, y agregó lo que ese partido sostuvo durante la campaña electoral: "Para la boleta única, el voto electrónico y otras cuestiones de este tipo no hace falta reformar la Constitución, sino una reforma política. Hay que saber leer la decisión de la gente el 23 de octubre, que eligió por el No al cambio de la Carta Magna. La gente tiene miedo y hay que respetar su voluntad".

En el lado opuesto, Biffi sostiene la idea que el radicalismo manifestó en toda la campaña, es decir, el Sí a la reforma del artículo 221 de la Carta Magna provincial, la cual se refiere a la cantidad de votos que se necesitan en un referendo para aprobar una reforma. Luego del fracaso de la idea en octubre, sigue vigente la idea de contar con el aval de la mitad más uno de los inscriptos en el padrón al momento de someterse a votación, lo cual ha impedido en varias oportunidades modificaciones parciales y hasta integral de la Carga Magna.

"Nosotros adherimos a un cambio integral de la Constitución como plantea Pérez, pero, después de octubre, las condiciones son mucho más difíciles. Si no se hace con diálogo, consenso, difusión y docencia con la sociedad es casi imposible", explicó Biffi, quien afirmó su voluntad para "aportar ideas al oficialismo, ya que la gestión de (Celso) Jaque se encargó de dinamitar el diálogo".

Pérez aseguró que el debate por la reforma constitucional será en el 2012 y no luego, ya que en el 2013 comienzan las especulaciones electorales, teniendo en cuenta las elecciones de medio término, por lo que la campaña puede opacar el proceso de reforma que planteará el gobernador electo.

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