"La reforma al Código Civil necesita más participación"

"La reforma al Código Civil necesita más participación"
Marcelo Arambuena, presidente del Proyecto Padres, realizó una firme defensa de la institución familiar, amenazada por la reforma.
El presidente del Proyecto Padres de Santiago del Estero, Marcelo Arambuena, sostuvo que la reforma al Código Civil “necesita mayor tiempo y participación, de otros organismos sociales para su tratamiento”, y que debería estar pensada “principalmente en la salud y el bien común”.

Fundamentó su posición porque se trata “de varios puntos importantes que de por sí encierran un sinfín de interrogantes y presenta un abordaje complejo, tanto en lo técnico jurídico, social y en especial en lo que hace a lo ético y moral”.

“Pensamos que las reformas deberían estar pensadas principalmente en la salud y el bien común, tanto de uno mismo como de los otros, y que garanticen una verdadera plataforma social de auténtica convivencia”, enfatizó Arambuena.

Dijo que desde la institución que preside, admiten que “es necesario adecuar y reformular ciertas normas a la realidad social que hoy vivimos”, pero hizo notar que “lo que hoy vivimos es producto de ciertas normas vigentes que no aprendimos a respetarlas, o lo que es peor, aprendimos a transgredirlas”.

“El hombre comenzó a manipular y modificar la naturaleza sin respetar y conservar su esencia que nos brindaba entre otras cosas, el oxígeno, el agua potable que cada día se va escaseando y la aparición de grandes fenómenos ambientales que nos sorprenden y nos destruyen, como son los tsunamis, terremotos, inundaciones, etc. De esa misma forma el hombre ha empezado a manipularse a sí mismo, y las consecuencias ya las estamos padeciendo”, amplió.

Defensa de la familia

Consideró que “la familia como principal socializadora primaria y fundamental para el desarrollo de nuestros niños, hoy es el principal punto de ataque de manipulación y modificación. Es cierto que hoy existen otros modelos de familia y por lo tal necesitan su tratamiento, pero no debemos permitir que esto se convierta en moda y se utilice como propaganda para destruir la familia tradicional”.

“Hoy los grandes intereses económicos y las riquezas personales están por encima del valor de la vida, hoy vale el tener que el ser, y esa búsqueda ciega nos deja sin esencia, nos desnaturaliza y nos transforma en cosas para el uso y el descarte”, sentenció.

Comentá la nota