Referentes de las Unidades Básicas no asistieron a reunión con el intendente

El intendente de Santa Rosa, Luis Larrañaga, se reunió anoche en el Club El Prado con referentes de cuatro de las siete unidades básicas de Santa Rosa.
El encuentro lo propició el jefe comunal para anunciarles que él y sus funcionarios cumplirían con el aporte del 5% de sus sueldos como marca la carta orgánica del PJ. No obstante muchos delegados eligieron no participar del cónclave y desairaron al jefe comunal, en tanto otros habrían estado ausentes de la ciudad.

"Consideramos que es una falta de respeto, porque el lugar para reunirse en todo caso era el Consejo de Unidades Básicas. Eso es lo orgánico, y lo que corresponde", disparó un referente justicialista para explicar por qué no iba a reunirse con Larrañaga.

Desde que asumió el 10 de diciembre último el jefe comunal no atendió la requisitoria partidaria, y todo indicaba que estaba armando una caja "municipal", como manera de tener disponibilidad para una futura línea interna que está intentando armar dentro del Partido Justicialista.

Lo de ayer, más allá de una "mise en scene" para neutralizar críticas que le llovían desde otros sectores del justicialismo lugareño, es también una forma de ubicarse en el centro del ring en la disputa interna donde pretendería jugar fuerte. Lo cierto es que Larrañaga ha tomado distancia hasta aquí tanto de vernistas como de marinistas, y mantiene un necesario vínculo con el gobernador Oscar Mario Jorge. Pero se sabe -en su entorno más cercano- que su verdadera intención es ir armando una fuerza que le sirva como catapulta para el escenario 2015 de la política provincial.

Regazzoli desairada.

Hace algunos días fue visitado por la diputada nacional Cristina Regazzoli -presente en el mitín de anoche-, que de alguna manera pretendió interceder, pero Larrañaga apenas si la escuchó y siguió plantado en pretender hacerse de la presidencia del Consejo de Unidades Básicas del PJ, un lugar que considera trascendente para avalar sus pretensiones. Reclama que Sergio Ziliotto -considera que en la interna jugó para Jorge Lezcano- deje el cargo y procura ocupar ese espacio.

Es más, tendría alguna idea de proponer adelantar las elecciones internas del PJ provincial, haciéndolas en la misma fecha que la nacional, en junio próximo, para empezar a jugar sus cartas. Todo indica que no lo conseguirá porque las actuales autoridades partidarias tienen mandato por un año y medio más, y nadie parece dispuesto a regalarle espacios. ""Que se dedique a gobernar Santa Rosa", disparan casi con desprecio y razonando que todavía no ha hecho absolutamente nada en el municipio.

Larrañaga saca cuentas.

No obstante, Larrañaga -a apenas dos meses de su asunción como intendente- ya estaría apurando el paso para buscar ser un referente de cara a una carrera gubernamental que todavía aparece muy lejos en el panorama político. El resto de los peronistas que no están con él, y que pertenecen a distintos sectores puertas adentro del partido, lo miran con cierta desconfianza, aunque por ahora esta circunstancia a él no parece interesarle.

El hombre saca cuentas, y cree que ni el actual gobernador, ni el jefe de Convergencia, ni el propio Carlos Verna, correrían aquella carrera hacia el sillón de Villa Elvina. ¿Quiénes quedan en carrera? Nadie al que tema en un enfrentamiento en las urnas. Puede decirse de Larrañaga que es un hombre extremadamente optimista, porque aún cuando las encuestas lo daban abajo -primero en la interna y después en la general- parecía ser en todo momento el único convencido de su triunfo.

Yo, la renovación.

Esa actitud aparece ante los ojos de muchos en su propio partido toda una temeridad porque, según dicen, no ha mostrado hasta aquí que puede gestionar. Sus inicios en el municipio fueron muy dubitativos y tuvo que retroceder en más de una decisión trascendente; y además le reprochan que sus convicciones flaquearon cada vez que recibió un cuestionamiento en medidas que pretendió llevar adelante. No obstante el intendente parece inmune a esas objeciones que provienen de las filas peronistas y se siente parte importante de la renovación partidaria, y en esto pone todas sus expectativas. El tiempo dirá si tiene resto como para sustentar sus nada modestas aspiraciones. Hoy lo suyo aparece como una lucha nada sencilla, porque no cuenta con demasiados adherentes puertas adentro del PJ.

Carne asada para ocho

Luis Larrañaga llegó a las 21.20 al Prado Español. Antes que él había arribado su secretario de Gobierno, José Sevilla. Ambos ingresaron en sus autos particulares, sin compañía, por el acceso que da a la calle Olascoaga. En un principio el jefe comunal se mostró sorprendido por la presencia de un equipo de LA ARENA pero luego posó con el resto de la concurrencia para la foto que ilustra esta página.

Los dirigentes "Pepe" Rodríguez y Ricardo Castro, presidente y delegado de la Unidad Básica de Zona Norte; Roque Medina y "Cacho" Tula, vicepresidente y delegado de la de Colonia Escalante; Cristina Regazzoli, delegada de la de Villa del Busto; Carlos Domínguez, delegado de la de Villa Santillán; y Fabio Grandón, quien ocuparía una vocalía en esta última unidad básica, estuvieron en el convite del bioquímico.

A metros del lugar de la reunión, en la parrilla del Prado, se asaba la carne con que el intendente agasajó a los seis referentes barriales que dieron el presente.

Comentá la nota