Reencuentro y gestos políticos en un emotivo acto del Senado

Asistieron tres vicegobernadores y varias "generaciones" de integrantes de la Cámara Alta. Homenaje a Balestrini
El acto de inauguración del nuevo Anexo del Senado bonaerense convirtió ayer al edificio de la esquina de 7 y 49 de La Plata en el escenario del reencuentro de ex legisladores y vicegobernadores provinciales de varias "generaciones legislativas", que marcó el tono de una ceremonia en la que se realizó un emotivo homenaje al titular de la Cámara Alta, Alberto Balestrini.

El presidente en funciones del Senado, Federico Scarabino, el gobernador Daniel Scioli, la esposa de Balestrini, María del Carmen Cardo, y los presidentes de los bloques políticos de la Cámara alta fueron los encargados de cortar la cinta del edificio, que llevará el nombre del Vicegobernador, quien se recupera de un accidente cerebro vascular que lo alejó de sus funciones.

En el imponente hall central del edificio donde funcionó el Banco Hipotecario estuvieron ayer, en su calidad de ex vicegobernadores, Felipe Solá, Graciela Giannettasio y Rafael "Balito" Romá -actual embajador en Paraguay-, mientras que Elva Roulet se excusó a través de una carta.

En los asientos destinados a los invitados especiales estuvieron cinco de los seis hijos de Balestrini, que no ocultaron su emoción cuando se reivindicó el rol de su padre en la compra y remodelación del edificio, que ahora albergará oficinas para 31 senadores, salas de reuniones, auditorios y espacios para exposiciones y muestras.

El acto congregó también a legisladores y ex legisladores de distintos partidos y épocas desde el retorno a la democracia, ministros del gabinete, miembros de la Suprema Corte, y el arzobispo platense Héctor Aguer. También asistieron los intendentes de La Plata Pablo Bruera y de La Matanza, Fernando Espinoza, y el presidente de la Cámara de Diputados, Horacio González, quien se retiró antes de que terminara el acto.

En ese contexto, Scioli destacó la presencia de todo el arco político y aseguró que eso "muestra todo lo que Alberto (Balestrini) refleja en un marco de respeto, de convivencia democrática". Y María del Carmen Cardo expresó su "orgullo" por el nombre del edificio, al que calificó de "emblemático", ya que explicó que "fue un sueño acariciado" por su marido "y se hizo realidad".

ABRAZOS Y CHARLA RESERVADA

Clic para ampliarCon tantas y tan variadas presencias, el recinto central del nuevo edificio fue escenario de comentados encuentros entre dirigentes de distintas épocas de la política bonaerense.

Pero la presencia de Solá, que presidió el Senado durante la gobernación de Carlos Ruckauf, se convirtió en el centro de todos las miradas. Luego de blanquear hace unos días su alejamiento del peronismo opositor, Solá se movió durante toda la ceremonia de ayer junto a Scioli, con quien mantuvo además un diálogo reservado poco antes de que se iniciara el acto.

Clic para ampliarY otro gesto de Solá se robó los comentarios: fue cuando se dio un abrazo con su colega en la Cámara de Diputados nacional Carlos Kunkel, que acompañó a su esposa, la senadora provincial Cristina Fioramonti.

Solá y Kunkel protagonizaron una recordada pelea en 2008, en la que el kirchnerista tildó de "traidor" al peronista y se "acordó" de su madre, cuando en el Congreso se trató el proyecto para subir las retenciones a la soja, que marcó el alejamiento del ex gobernador del oficialismo.

Ayer esos viejos rencores parecieron quedar en el pasado. "Nos amigamos hace más de un año, cuando me pidió disculpas", explicó Solá. "En política puede haber desencuentros y coincidencias. Si se analizan los cuarenta años que llevamos de relación con Felipe, sólo en tres no estuvimos cerca", dijo Kunkel, por su parte.

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