El reemplazante de Breitenstein trata de calmar las aguas: Bevilaqua se mostró conciliador

Tras la confirmación de su desembarco al Ministerio de Producción, hecha por el propio Cristian Breitenstein y en un escenario sumergido en las críticas de la oposición, dejará el cargo comunal al primer concejal electo Gustavo Bevilaqcua.
El futuro jefe comunal destacó que “la ley fija claramente cuales son los pasos a seguir en este aspecto, lo demás son todas opiniones políticas”.

Breitenstein tendrá que dejar la cabeza de su próximo mandato comunal en manos del primer concejal electo, Gustavo Bevilaqcua.

Durante las últimas semanas, entre trascendidos, idas y venidas, reuniones secretas el desembarco de Breitenstein al Ejecutivo bonaerense fue un tema que agitó el tablero político provincial, pero también y principalmente el de Bahía Blanca.

Los dardos que sutilmente lanzaron desde la oposición apuntaron a dos cuestiones: la “candidatura testimonial” a intendente de Breitenstein y al “poco conocimiento” que tienen los bahienses de Bevilaqcua.

El que más duro cargó contra el futuro alcalde de Bahía, fue el actual diputado provincial del GEN, el bahiense Jaime Linares, quien expresó hace unos días: “Si Scioli va a Bahía que presente a Bevilacqua que no lo conoce nadie”.

Por su parte, el ex candidato a intendente por Udeso, Martín Salaberry habló de una “inédita estafa” si es que Breitenstein no asumía la jefatura comunal y hasta se animó a pedir que el intendente reelecto “renuncie a su cargo” para llamar a nuevos comicios y elegir un nuevo alcalde.

Bajo ese escenario, con su nuevo y futuro cargo confirmado, Bevilacqua trató de poner paños fríos al escenario caldeado.

“Los reclamos airados son meramente en los ámbitos políticos. La gente lo que precisa son respuestas, la respuesta dentro de la institucionalidad. La ley fija claramente cuales son los pasos a seguir en este aspecto, lo demás son todas opiniones políticas”, expresó de manera tajante.

Esta mañana, al hacer público su arribo a Producción, Breitenstein, también intento calmar las agitadas aguas y destacó: “Gustavo es un amigo, no tengo dificultades, somos personalidades parecidas en algunas cosas distintas en otras, pero creo que va a llevar la calma, la contención y el diálogo que la ciudad ha demandado en esta etapa”.

En ese sentido, Bevilacqua, en tono moderado eligió un discurso no confrontativo y se dedicó a remarcar que “los climas son los climas políticos, pero el clima de la gente confía en que el intendente (Breitenstein) ha hecho una transformación muy importante en Bahía Blanca”.

Por ese camino, el futuro alcalde de Bahía recordó que viene “acompañando al intendente hace seis años en distintos lugares, pero no en forma individual, sino como parte de un equipo homogéneo de profesionales serios y responsables”. “Asumo esa responsabilidad”, enfatizó.

Sin embargo, ahora que el arribo de Breitenstein quedó confirmado en su voz propia, como también el mandato comunal para Bevilacqua, el clima parece distante a calmarse.

Por las calles y los reductos políticos de Bahía Blanca, no solo cuestionan a viva voz la “polémica” decisión del bahiense, sino que deslizan en voz baja que el futuro alcalde interino, no solo “no lo conoce nadie” en la ciudad, sino que también es de Villarino, “ni siquiera se pudo votar” y su hermano, Carlos Bevilacqua, resalta Infocielo, enfrentó al Frente para la Vitoria como candidato vecinal en los comicios municipales de la localidad vecina.

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